No todas las hepatitis son iguales: conozca las diferencias entre los principales tipos de la enfermedad
Conozca los diferentes tipos de hepatitis virales, sus formas de transmisión, prevención y el papel de la vacunación en la protección de la salud
Cada año, el Día Mundial contra la Hepatitis llama la atención sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento de las hepatitis virales.
Aunque con frecuencia se mencionan como un único grupo de enfermedades, las hepatitis presentan características bastante diferentes entre sí. Conocer estas diferencias es fundamental para adoptar medidas de prevención adecuadas y proteger la salud de la población.
¿Qué es la hepatitis?
Las hepatitis son inflamaciones del hígado que pueden ser causadas por virus (tipos A, B, C, D y E), por el uso de medicamentos y alcohol, o por enfermedades autoinmunes. En la mayoría de los casos, son infecciones silenciosas, es decir, no presentan síntomas. Sin embargo, cuando están presentes, pueden provocar cansancio, fiebre, malestar, mareos, náuseas, vómitos, dolor abdominal, coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura y heces claras.
Entre los diferentes tipos de hepatitis virales, los virus A, B, C, D y E son los que generan mayor preocupación debido a la carga de enfermedad y muertes que causan, así como a su potencial de brotes y propagación epidémica. Cada uno presenta diferentes formas de transmisión, prevención y tratamiento.
¿Qué hace de la hepatitis un problema de salud global?
Cada 30 segundos, alguien muere como consecuencia de una enfermedad relacionada con la hepatitis viral. Sin embargo, con los servicios de prevención, pruebas diagnósticas y tratamiento disponibles actualmente, todas las muertes relacionadas con la hepatitis son evitables.
La hepatitis puede afectar a cualquier persona, pero tiene un impacto desproporcionado en las personas y comunidades con menor acceso a los sistemas de salud.
En Brasil, las hepatitis virales más comunes son causadas por los virus A, B y C. También existen el virus de la hepatitis D, más común en la región Norte del país, y el virus de la hepatitis E, menos frecuente en Brasil y que se encuentra con mayor frecuencia en África y Asia.
Las infecciones causadas por los virus de las hepatitis B, C y D con frecuencia se vuelven crónicas. Sin embargo, como no siempre presentan síntomas, muchas personas desconocen que están infectadas. Como consecuencia, la enfermedad puede evolucionar durante décadas sin ser diagnosticada. El avance de la infección compromete el hígado y puede causar fibrosis avanzada o cirrosis, que pueden llevar al desarrollo de cáncer y a la necesidad de un trasplante de órgano.
El impacto de estas infecciones provoca aproximadamente 1,3 millones de muertes al año en todo el mundo, ya sea por infección aguda, cáncer hepático o cirrosis asociada a las hepatitis virales. Se estima que 240 millones de personas viven con hepatitis B y 47 millones con hepatitis C en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, el número de muertes anuales causadas por las hepatitis B y C supera al del VIH y es comparable al de la tuberculosis.
Ante este escenario, la comunidad internacional estableció como meta eliminar las hepatitis virales como una amenaza para la salud pública para 2030, mediante la ampliación de la vacunación, el diagnóstico precoz, el tratamiento y el acceso a los servicios de salud.
¿Cuáles son las diferencias entre las hepatitis virales?
Hepatitis A
La hepatitis A se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados y por el contacto cercano con personas infectadas. Está directamente relacionada con las condiciones de saneamiento e higiene. La vacunación, junto con hábitos adecuados de higiene, es una de las principales formas de prevención.
Hepatitis B
La hepatitis B puede transmitirse por contacto con sangre y otros fluidos corporales, además de la transmisión de madre a hijo durante el embarazo o el parto. La vacunación se considera una de las estrategias más importantes para prevenir la infección y reducir la circulación del virus.
¿Y los demás tipos de hepatitis?
Además de las hepatitis A y B, existen otros tres tipos principales:
- Hepatitis C: se transmite principalmente por contacto con sangre contaminada. Actualmente no existe una vacuna disponible, por lo que el diagnóstico precoz y las medidas preventivas son fundamentales.
- Hepatitis D: ocurre únicamente en personas infectadas por el virus de la hepatitis B. Por ello, la vacunación contra la hepatitis B también contribuye a prevenir la hepatitis D.
- Hepatitis E: generalmente está asociada al consumo de agua contaminada y es más frecuente en regiones con saneamiento inadecuado.
¿La vacunación puede prevenir todas las hepatitis?
No. Actualmente existen vacunas para prevenir las hepatitis A y B. Para los demás tipos, la prevención depende de otras medidas, como el acceso a agua potable, buenas prácticas de higiene, seguridad en los servicios de salud, reducción de la exposición a sangre contaminada y diagnóstico precoz.
El papel de la vacunación en la prevención
La vacunación es una de las estrategias más eficaces para reducir la incidencia de enfermedades inmunoprevenibles y contribuir a la protección de la salud pública. En el caso de las hepatitis virales, las vacunas contra las hepatitis A y B forman parte de las recomendaciones de inmunización en diversos países y desempeñan un papel importante en la prevención de estas infecciones.
Como empresa dedicada al desarrollo de soluciones para la prevención de enfermedades infecciosas, SINOVAC desarrolla vacunas, incluida la vacuna contra la hepatitis A, reforzando su compromiso con la ampliación del acceso a la inmunización y con la promoción de la salud pública.
¿Sabe cómo se evalúa una vacuna a nivel internacional?
Además del desarrollo científico, las vacunas destinadas a programas internacionales de inmunización pueden pasar por procesos adicionales de evaluación, como la precalificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que verifica rigurosos criterios de calidad, seguridad y eficacia.
Conozca más sobre qué significa que una vacuna sea precalificada por la OMS
La información también es prevención
Además de la vacunación cuando está indicada, conocer las diferentes formas de transmisión de las hepatitis contribuye a reducir los riesgos y fortalecer la prevención.
El Día Mundial contra la Hepatitis refuerza la importancia de la educación en salud, la ampliación del acceso al diagnóstico y las estrategias de prevención para reducir el impacto de estas enfermedades en todo el mundo.
Referencias utilizadas para la elaboración del material:
Organización Mundial de la Salud (OMS).
Hepatitis. Consultar fuente
Organización Mundial de la Salud (OMS).
World Hepatitis Day. Consultar fuente
Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Hepatitis virales. Consultar fuente
Ministerio de Salud de Brasil.
Hepatitis virales. Consultar fuente
World Hepatitis Alliance.
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