Salud | 17 de septiembre de 2026

Día Mundial de la Seguridad del Paciente: ¿por qué la atención segura es esencial para la salud?

¿Qué es el Día Mundial de la Seguridad del Paciente?

Celebrado el 17 de septiembre, el Día Mundial de la Seguridad del Paciente es una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) creada para aumentar la concienciación sobre la importancia de prevenir daños evitables durante la atención sanitaria. La fecha moviliza a profesionales, instituciones, gobiernos, pacientes y comunidades en torno a la construcción de sistemas de salud más seguros y una atención de mayor calidad.

¿Qué es la Seguridad del Paciente?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el objetivo es reducir los riesgos y daños innecesarios asociados a la atención sanitaria hasta un nivel mínimo aceptable. La seguridad del paciente comprende prácticas, procesos y protocolos destinados a reducir riesgos, prevenir daños evitables y mejorar la calidad de la atención sanitaria.

Por ello, la seguridad no depende únicamente de la actuación individual de los profesionales, sino también de procesos estructurados, la identificación de riesgos y sistemas capaces de aprender de incidentes y eventos adversos.

La dimensión de este desafío es global: la OMS estima que 1 de cada 10 pacientes sufre algún daño durante la atención sanitaria y que más de la mitad de estos daños podrían prevenirse.

¿Por qué es importante la seguridad del paciente?

La atención sanitaria involucra a diferentes profesionales, procedimientos, medicamentos, equipos y etapas. En cada una de ellas existen riesgos que deben identificarse y gestionarse.

Fortalecer la seguridad del paciente contribuye a:

  • Reducir daños evitables durante la atención.
  • Mejorar la calidad de los servicios de salud.
  • Mejorar la comunicación entre profesionales, pacientes y familiares.
  • Identificar riesgos antes de que provoquen daños.
  • Aprender de incidentes y eventos adversos.
  • Fortalecer la confianza en los servicios y sistemas de salud.

Garantizar la seguridad del paciente requiere ir más allá de los errores individuales y construir sistemas de salud centrados en prevenir y mitigar riesgos. Este enfoque reconoce que diferentes factores pueden contribuir a un incidente y que la mejora de los procesos es una parte fundamental de la calidad de la atención.

¿Cuáles son las principales prácticas de seguridad del paciente?

La seguridad está presente en diferentes momentos del proceso de atención. Entre las principales prácticas se encuentran:

  • Identificación correcta del paciente: confirmar la identidad antes de realizar exámenes, administrar medicamentos o llevar a cabo procedimientos.
  • Uso seguro de medicamentos: verificar información como el paciente, medicamento, dosis, vía y horario correctos, además de garantizar una comunicación adecuada entre los profesionales involucrados.
  • Prevención y control de infecciones: adoptar medidas de higiene y protocolos específicos para reducir el riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria.
  • Seguridad en los procedimientos: utilizar protocolos y listas de verificación para confirmar información importante antes de realizar procedimientos e intervenciones.
  • Comunicación clara: garantizar que la información relevante se transmita de manera precisa entre los profesionales, especialmente durante las transiciones de atención, así como entre los equipos, pacientes y familiares.
  • Participación del paciente: fomentar que los pacientes y familiares hagan preguntas, compartan información relevante y comuniquen sus dudas o preocupaciones al equipo de salud.

Estas medidas forman parte de un enfoque más amplio, en el que la prevención de riesgos está integrada en los procesos de atención y en la rutina de las instituciones de salud.

La participación del paciente también forma parte de la seguridad

La seguridad del paciente no depende exclusivamente de hospitales, profesionales o instituciones: los pacientes y sus familiares también pueden participar activamente en este proceso.

Preguntar sobre un diagnóstico o procedimiento, confirmar información personal, informar sobre los medicamentos utilizados, comunicar alergias y aclarar dudas son acciones que pueden contribuir a una atención más segura.

Para que esta participación sea posible, los servicios de salud deben proporcionar información clara y crear entornos en los que los pacientes y familiares se sientan cómodos para hacer preguntas y expresar sus preocupaciones.

De esta manera, la comunicación se convierte en una herramienta de relación y en un componente esencial de la seguridad de la atención.

Atención segura para las enfermedades no transmisibles

Cada año, la OMS define un tema para orientar las acciones del Día Mundial de la Seguridad del Paciente. En 2026, la campaña tiene como tema “Safe care for noncommunicable diseases”, o “Cuidados seguros para las enfermedades no transmisibles”.

La iniciativa destaca la importancia de fortalecer la seguridad en la atención de las personas que viven con enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas.

El tema refuerza que la seguridad debe estar presente en diferentes contextos de atención, especialmente en condiciones que suelen requerir un seguimiento continuo, la participación de múltiples profesionales y diferentes etapas de tratamiento.

Un compromiso compartido con la salud

La seguridad del paciente es una parte esencial de la calidad de la atención sanitaria. Construir entornos más seguros requiere ciencia, protocolos, capacitación, comunicación, tecnología, monitoreo y participación activa de los pacientes.

También requiere sistemas capaces de identificar riesgos, analizar incidentes y transformar los aprendizajes en mejoras concretas. De esta manera, la seguridad deja de ser una acción puntual y pasa a formar parte de una cultura de atención y mejora continua.

El Día Mundial de la Seguridad del Paciente amplía esta discusión y refuerza la importancia de colocar la prevención de daños en el centro de la atención sanitaria. Después de todo, brindar una atención de calidad también significa reducir riesgos, escuchar al paciente, comunicarse con claridad y buscar continuamente formas más seguras de brindar atención.

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