Día Mundial de la Seguridad del Paciente: ¿por qué la atención segura es esencial para la salud?

¿Qué es el Día Mundial de la Seguridad del Paciente?

Celebrado el 17 de septiembre, el Día Mundial de la Seguridad del Paciente es una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) creada para aumentar la concienciación sobre la importancia de prevenir daños evitables durante la atención sanitaria. La fecha moviliza a profesionales, instituciones, gobiernos, pacientes y comunidades en torno a la construcción de sistemas de salud más seguros y una atención de mayor calidad.

¿Qué es la Seguridad del Paciente?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el objetivo es reducir los riesgos y daños innecesarios asociados a la atención sanitaria hasta un nivel mínimo aceptable. La seguridad del paciente comprende prácticas, procesos y protocolos destinados a reducir riesgos, prevenir daños evitables y mejorar la calidad de la atención sanitaria.

Por ello, la seguridad no depende únicamente de la actuación individual de los profesionales, sino también de procesos estructurados, la identificación de riesgos y sistemas capaces de aprender de incidentes y eventos adversos.

La dimensión de este desafío es global: la OMS estima que 1 de cada 10 pacientes sufre algún daño durante la atención sanitaria y que más de la mitad de estos daños podrían prevenirse.

¿Por qué es importante la seguridad del paciente?

La atención sanitaria involucra a diferentes profesionales, procedimientos, medicamentos, equipos y etapas. En cada una de ellas existen riesgos que deben identificarse y gestionarse.

Fortalecer la seguridad del paciente contribuye a:

  • Reducir daños evitables durante la atención.
  • Mejorar la calidad de los servicios de salud.
  • Mejorar la comunicación entre profesionales, pacientes y familiares.
  • Identificar riesgos antes de que provoquen daños.
  • Aprender de incidentes y eventos adversos.
  • Fortalecer la confianza en los servicios y sistemas de salud.

Garantizar la seguridad del paciente requiere ir más allá de los errores individuales y construir sistemas de salud centrados en prevenir y mitigar riesgos. Este enfoque reconoce que diferentes factores pueden contribuir a un incidente y que la mejora de los procesos es una parte fundamental de la calidad de la atención.

¿Cuáles son las principales prácticas de seguridad del paciente?

La seguridad está presente en diferentes momentos del proceso de atención. Entre las principales prácticas se encuentran:

  • Identificación correcta del paciente: confirmar la identidad antes de realizar exámenes, administrar medicamentos o llevar a cabo procedimientos.
  • Uso seguro de medicamentos: verificar información como el paciente, medicamento, dosis, vía y horario correctos, además de garantizar una comunicación adecuada entre los profesionales involucrados.
  • Prevención y control de infecciones: adoptar medidas de higiene y protocolos específicos para reducir el riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria.
  • Seguridad en los procedimientos: utilizar protocolos y listas de verificación para confirmar información importante antes de realizar procedimientos e intervenciones.
  • Comunicación clara: garantizar que la información relevante se transmita de manera precisa entre los profesionales, especialmente durante las transiciones de atención, así como entre los equipos, pacientes y familiares.
  • Participación del paciente: fomentar que los pacientes y familiares hagan preguntas, compartan información relevante y comuniquen sus dudas o preocupaciones al equipo de salud.

Estas medidas forman parte de un enfoque más amplio, en el que la prevención de riesgos está integrada en los procesos de atención y en la rutina de las instituciones de salud.

La participación del paciente también forma parte de la seguridad

La seguridad del paciente no depende exclusivamente de hospitales, profesionales o instituciones: los pacientes y sus familiares también pueden participar activamente en este proceso.

Preguntar sobre un diagnóstico o procedimiento, confirmar información personal, informar sobre los medicamentos utilizados, comunicar alergias y aclarar dudas son acciones que pueden contribuir a una atención más segura.

Para que esta participación sea posible, los servicios de salud deben proporcionar información clara y crear entornos en los que los pacientes y familiares se sientan cómodos para hacer preguntas y expresar sus preocupaciones.

De esta manera, la comunicación se convierte en una herramienta de relación y en un componente esencial de la seguridad de la atención.

Atención segura para las enfermedades no transmisibles

Cada año, la OMS define un tema para orientar las acciones del Día Mundial de la Seguridad del Paciente. En 2026, la campaña tiene como tema “Safe care for noncommunicable diseases”, o “Cuidados seguros para las enfermedades no transmisibles”.

La iniciativa destaca la importancia de fortalecer la seguridad en la atención de las personas que viven con enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas.

El tema refuerza que la seguridad debe estar presente en diferentes contextos de atención, especialmente en condiciones que suelen requerir un seguimiento continuo, la participación de múltiples profesionales y diferentes etapas de tratamiento.

Un compromiso compartido con la salud

La seguridad del paciente es una parte esencial de la calidad de la atención sanitaria. Construir entornos más seguros requiere ciencia, protocolos, capacitación, comunicación, tecnología, monitoreo y participación activa de los pacientes.

También requiere sistemas capaces de identificar riesgos, analizar incidentes y transformar los aprendizajes en mejoras concretas. De esta manera, la seguridad deja de ser una acción puntual y pasa a formar parte de una cultura de atención y mejora continua.

El Día Mundial de la Seguridad del Paciente amplía esta discusión y refuerza la importancia de colocar la prevención de daños en el centro de la atención sanitaria. Después de todo, brindar una atención de calidad también significa reducir riesgos, escuchar al paciente, comunicarse con claridad y buscar continuamente formas más seguras de brindar atención.

Vacuna contra la rabia humana: ¿por qué la producción nacional fortalece la prevención en Brasil?

Aunque la rabia es una enfermedad poco frecuente en Brasil, sigue siendo prácticamente 100 % mortal una vez que aparecen los síntomas. Los especialistas destacan que fortalecer la prevención, invertir en innovación y ampliar la capacidad nacional de producción son pasos importantes para proteger a la población.

La rabia humana es una enfermedad viral transmitida principalmente a través de la saliva de animales infectados, generalmente mediante mordeduras, arañazos o el contacto de la saliva con mucosas y heridas. Aunque se considera poco frecuente en Brasil, sigue siendo una de las enfermedades infecciosas de mayor letalidad conocidas. Según el Ministerio de Salud de Brasil, la letalidad de la enfermedad es cercana al 100 % una vez que aparecen los síntomas.

A pesar de este escenario, la enfermedad puede prevenirse. La vacunación contra la rabia humana puede utilizarse tanto antes de una eventual exposición al virus, en personas con un mayor riesgo, mediante la profilaxis preexposición, como después de una exposición de riesgo, siguiendo el protocolo de profilaxis posexposición recomendado por las autoridades sanitarias.

Esta combinación de prevención previa en grupos de mayor riesgo, atención oportuna después de las exposiciones, vacunación, vigilancia y organización del sistema de salud explica por qué la prevención continúa siendo la principal estrategia para evitar casos de la enfermedad.

¿Cómo funciona la prevención de la rabia humana?

La prevención de la rabia humana comprende dos estrategias complementarias de vacunación: la profilaxis preexposición y la profilaxis posexposición.

La profilaxis preexposición está indicada para personas con un mayor riesgo de contacto con el virus de la rabia debido a sus actividades profesionales u otras situaciones específicas definidas por las autoridades sanitarias. Su finalidad es proporcionar protección previa y facilitar la respuesta inmunitaria en caso de que posteriormente ocurra una exposición al virus. La indicación y el seguimiento deben realizarse de acuerdo con los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud.

Cuando ocurre una exposición al virus de la rabia, la prevención, a su vez, no depende de una única medida. Actualmente, los pacientes siguen un protocolo de profilaxis posexposición definido por las autoridades sanitarias, que puede incluir la limpieza de la herida, evaluación clínica, vacunación y, en determinadas situaciones, la administración de inmunoglobulina antirrábica.

Este protocolo es altamente eficaz cuando se inicia de manera oportuna. Los especialistas destacan que fortalecer continuamente estas estrategias, invertir en investigación y ampliar la capacidad nacional de desarrollo y producción de vacunas también forman parte de la preparación del sistema de salud para responder a esta enfermedad.

Según Carolina Perottoni, gerente del Centro de Transferencia de Tecnología del Instituto de Tecnología de Paraná (Tecpar), actuar rápidamente marca la diferencia.

“La disponibilidad continua de la vacuna antirrábica humana es esencial para garantizar la atención oportuna de las personas expuestas al virus, ya que la eficacia de la profilaxis depende de la rápida administración de la vacuna. Además, contar con existencias adecuadas permite que el sistema de salud responda de manera eficiente a accidentes que involucren animales potencialmente infectados y a las necesidades de los grupos de riesgo”, explica.

Para el científico jefe de SINOVAC en Brasil, Prof. Dr. Dimas Covas, la prevención continúa siendo la principal estrategia para evitar casos humanos de la enfermedad:

“La rabia humana sigue siendo una enfermedad de elevada gravedad, pero puede prevenirse. La vacunación permite actuar tanto de manera preventiva, protegiendo a las personas con mayor riesgo de exposición, como después de una posible exposición al virus, cuando es fundamental que la población busque atención médica inmediatamente y que el sistema de salud cuente con protocolos bien estructurados para la evaluación y la profilaxis. Por ello, fortalecer la vigilancia, invertir en prevención y ampliar la capacidad nacional de respuesta son medidas esenciales para proteger vidas.”

¿Por qué sigue siendo importante invertir en innovación?

Aunque los protocolos actuales son eficaces cuando se aplican correctamente, la ciencia continúa avanzando en la búsqueda de soluciones que fortalezcan las estrategias de prevención y amplíen la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.

En este contexto, SINOVAC alcanzó recientemente un importante hito: su vacuna antirrábica humana libre de suero recibió la aprobación de la autoridad regulatoria china (NMPA). Sin embargo, en Brasil, cualquier nuevo inmunizante debe pasar por la evaluación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) antes de poder estar disponible para la población.

Lea también: China autoriza la vacuna antirrábica humana de SINOVAC con tecnología libre de suero

El futuro de la prevención

Además de la vigilancia epidemiológica, la vacunación preexposición de los grupos para los cuales está indicada y la atención oportuna después de exposiciones de riesgo, fortalecer la capacidad nacional de desarrollo y producción de vacunas también forma parte de las estrategias orientadas a la prevención de la rabia. Es en este contexto que la colaboración entre SINOVAC y el Instituto de Tecnología de Paraná (Tecpar) adquiere relevancia. Además de ampliar la capacidad productiva nacional, este tipo de iniciativa contribuye a fortalecer la seguridad del suministro y reducir la dependencia de tecnologías importadas.

El Tecpar es una institución pública vinculada al Gobierno del Estado de Paraná que trabaja en investigación, innovación y desarrollo tecnológico orientados a la salud pública. A lo largo de su trayectoria, el instituto ha participado en proyectos estratégicos destinados a fortalecer la capacidad nacional de producción de tecnologías para la salud.

En colaboración con SINOVAC, Tecpar participa en el proyecto de transferencia de tecnología de la vacuna antirrábica humana libre de suero. La iniciativa forma parte de una Asociación para el Desarrollo Productivo (PDP) con el Gobierno Federal y busca fortalecer la capacidad nacional de producción de este inmunizante, respetando todas las etapas regulatorias exigidas en Brasil.

Según Carolina Perottoni, este tipo de cooperación representa un avance importante para el fortalecimiento del sistema de salud brasileño:

“La transferencia de tecnología representa un avance importante para la autonomía productiva de Brasil. A través de la colaboración entre SINOVAC y Tecpar, los conocimientos técnicos, los procesos productivos y los estándares de calidad se incorporan a la capacidad industrial nacional. Esta iniciativa fortalece la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias y contribuye a la sostenibilidad de las estrategias de salud pública.”

La prevención de la rabia humana depende de un conjunto integrado de medidas que incluye información, vigilancia epidemiológica, protección previa de las personas con mayor riesgo de exposición, atención rápida después de exposiciones de riesgo y disponibilidad continua de vacunas. Al mismo tiempo, invertir en investigación, innovación y desarrollo tecnológico amplía la capacidad del país para responder a los desafíos sanitarios y fortalece la autonomía nacional en productos estratégicos para la salud. En este escenario, iniciativas como la colaboración entre SINOVAC y Tecpar representan un paso importante para ampliar la capacidad científica y productiva de Brasil, contribuyendo a un sistema de salud cada vez más preparado para proteger a la población.

Preguntas frecuentes

¿Qué hacer después de una mordedura de un animal?

Buscar atención médica inmediatamente para evaluar el riesgo y determinar la profilaxis correspondiente.

¿La vacuna contra la rabia humana es eficaz?

Sí. La vacunación es una de las principales medidas de prevención de la rabia humana. Puede utilizarse tanto en la profilaxis preexposición, para las personas con indicación preventiva, como en la profilaxis posexposición. Cuando se administra de acuerdo con los protocolos de las autoridades sanitarias, la profilaxis es altamente eficaz.

¿Existe vacunación contra la rabia antes de la exposición al virus?

Sí. La profilaxis preexposición está indicada para personas con un mayor riesgo de contacto con el virus de la rabia, de acuerdo con los criterios establecidos por las autoridades sanitarias. Proporciona protección previa y prepara al sistema inmunitario para responder rápidamente en caso de que posteriormente ocurra una exposición.

¿Dónde está disponible la vacuna?

La vacunación forma parte de la red pública de salud, de acuerdo con las indicaciones y los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.

¿Quién debe recibir la vacuna contra la rabia?

La vacuna puede estar indicada en dos situaciones. Antes de la exposición, para personas con un mayor riesgo de contacto con el virus de la rabia, de acuerdo con los protocolos de profilaxis preexposición. Después de una exposición de riesgo, la indicación se determina según la evaluación del accidente y los protocolos de profilaxis posexposición del Ministerio de Salud.

¿Por qué invertir en la producción nacional?

Porque fortalece la capacidad de respuesta del sistema de salud, contribuye a garantizar la disponibilidad de la vacuna tanto para la prevención preexposición como para la profilaxis posexposición, amplía la autonomía productiva y contribuye a la sostenibilidad del suministro.

Fuentes: Ministerio de Salud y ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria – Brasil)

No todas las hepatitis son iguales: conozca las diferencias entre los principales tipos de la enfermedad

Conozca los diferentes tipos de hepatitis virales, sus formas de transmisión, prevención y el papel de la vacunación en la protección de la salud

Cada año, el Día Mundial contra la Hepatitis llama la atención sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento de las hepatitis virales.

Aunque con frecuencia se mencionan como un único grupo de enfermedades, las hepatitis presentan características bastante diferentes entre sí. Conocer estas diferencias es fundamental para adoptar medidas de prevención adecuadas y proteger la salud de la población.

¿Qué es la hepatitis?

Las hepatitis son inflamaciones del hígado que pueden ser causadas por virus (tipos A, B, C, D y E), por el uso de medicamentos y alcohol, o por enfermedades autoinmunes. En la mayoría de los casos, son infecciones silenciosas, es decir, no presentan síntomas. Sin embargo, cuando están presentes, pueden provocar cansancio, fiebre, malestar, mareos, náuseas, vómitos, dolor abdominal, coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura y heces claras.

Entre los diferentes tipos de hepatitis virales, los virus A, B, C, D y E son los que generan mayor preocupación debido a la carga de enfermedad y muertes que causan, así como a su potencial de brotes y propagación epidémica. Cada uno presenta diferentes formas de transmisión, prevención y tratamiento.

¿Qué hace de la hepatitis un problema de salud global?

Cada 30 segundos, alguien muere como consecuencia de una enfermedad relacionada con la hepatitis viral. Sin embargo, con los servicios de prevención, pruebas diagnósticas y tratamiento disponibles actualmente, todas las muertes relacionadas con la hepatitis son evitables.

La hepatitis puede afectar a cualquier persona, pero tiene un impacto desproporcionado en las personas y comunidades con menor acceso a los sistemas de salud.

En Brasil, las hepatitis virales más comunes son causadas por los virus A, B y C. También existen el virus de la hepatitis D, más común en la región Norte del país, y el virus de la hepatitis E, menos frecuente en Brasil y que se encuentra con mayor frecuencia en África y Asia.

Las infecciones causadas por los virus de las hepatitis B, C y D con frecuencia se vuelven crónicas. Sin embargo, como no siempre presentan síntomas, muchas personas desconocen que están infectadas. Como consecuencia, la enfermedad puede evolucionar durante décadas sin ser diagnosticada. El avance de la infección compromete el hígado y puede causar fibrosis avanzada o cirrosis, que pueden llevar al desarrollo de cáncer y a la necesidad de un trasplante de órgano.

El impacto de estas infecciones provoca aproximadamente 1,3 millones de muertes al año en todo el mundo, ya sea por infección aguda, cáncer hepático o cirrosis asociada a las hepatitis virales. Se estima que 240 millones de personas viven con hepatitis B y 47 millones con hepatitis C en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, el número de muertes anuales causadas por las hepatitis B y C supera al del VIH y es comparable al de la tuberculosis.

Ante este escenario, la comunidad internacional estableció como meta eliminar las hepatitis virales como una amenaza para la salud pública para 2030, mediante la ampliación de la vacunación, el diagnóstico precoz, el tratamiento y el acceso a los servicios de salud.

¿Cuáles son las diferencias entre las hepatitis virales?

Hepatitis A

La hepatitis A se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados y por el contacto cercano con personas infectadas. Está directamente relacionada con las condiciones de saneamiento e higiene. La vacunación, junto con hábitos adecuados de higiene, es una de las principales formas de prevención.

Hepatitis B

La hepatitis B puede transmitirse por contacto con sangre y otros fluidos corporales, además de la transmisión de madre a hijo durante el embarazo o el parto. La vacunación se considera una de las estrategias más importantes para prevenir la infección y reducir la circulación del virus.

¿Y los demás tipos de hepatitis?

Además de las hepatitis A y B, existen otros tres tipos principales:

  • Hepatitis C: se transmite principalmente por contacto con sangre contaminada. Actualmente no existe una vacuna disponible, por lo que el diagnóstico precoz y las medidas preventivas son fundamentales.

  • Hepatitis D: ocurre únicamente en personas infectadas por el virus de la hepatitis B. Por ello, la vacunación contra la hepatitis B también contribuye a prevenir la hepatitis D.

  • Hepatitis E: generalmente está asociada al consumo de agua contaminada y es más frecuente en regiones con saneamiento inadecuado.

¿La vacunación puede prevenir todas las hepatitis?

No. Actualmente existen vacunas para prevenir las hepatitis A y B. Para los demás tipos, la prevención depende de otras medidas, como el acceso a agua potable, buenas prácticas de higiene, seguridad en los servicios de salud, reducción de la exposición a sangre contaminada y diagnóstico precoz.

El papel de la vacunación en la prevención

La vacunación es una de las estrategias más eficaces para reducir la incidencia de enfermedades inmunoprevenibles y contribuir a la protección de la salud pública. En el caso de las hepatitis virales, las vacunas contra las hepatitis A y B forman parte de las recomendaciones de inmunización en diversos países y desempeñan un papel importante en la prevención de estas infecciones.

Como empresa dedicada al desarrollo de soluciones para la prevención de enfermedades infecciosas, SINOVAC desarrolla vacunas, incluida la vacuna contra la hepatitis A, reforzando su compromiso con la ampliación del acceso a la inmunización y con la promoción de la salud pública.

¿Sabe cómo se evalúa una vacuna a nivel internacional?

Además del desarrollo científico, las vacunas destinadas a programas internacionales de inmunización pueden pasar por procesos adicionales de evaluación, como la precalificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que verifica rigurosos criterios de calidad, seguridad y eficacia.


Conozca más sobre qué significa que una vacuna sea precalificada por la OMS

La información también es prevención

Además de la vacunación cuando está indicada, conocer las diferentes formas de transmisión de las hepatitis contribuye a reducir los riesgos y fortalecer la prevención.

El Día Mundial contra la Hepatitis refuerza la importancia de la educación en salud, la ampliación del acceso al diagnóstico y las estrategias de prevención para reducir el impacto de estas enfermedades en todo el mundo.


Referencias utilizadas para la elaboración del material:

Organización Mundial de la Salud (OMS).
Hepatitis. Consultar fuente

Organización Mundial de la Salud (OMS).
World Hepatitis Day. Consultar fuente

Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Hepatitis virales. Consultar fuente

Ministerio de Salud de Brasil.
Hepatitis virales. Consultar fuente

World Hepatitis Alliance.
Consultar fuente

Vacunación a lo largo de la vida: por qué cada etapa requiere un tipo de cuidado

Desde la infancia hasta la madurez, la vacunación acompaña cada etapa de la vida con necesidades específicas de protección.

La vacunación no es un evento aislado. Acompaña toda la trayectoria de vida y, en cada etapa, cumple un papel distinto en la protección de la salud individual y colectiva.
Hoy sabemos que la inmunización es una de las estrategias de salud pública más eficaces. Se estima que previene entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año en el mundo, según la World Health Organization.
Aun así, millones de personas siguen sin acceso o con esquemas incompletos de vacunación, lo que mantiene activos riesgos evitables.

¿Por qué la vacunación cambia a lo largo de la vida?
El sistema inmunológico no es estático. Se desarrolla en la infancia, se adapta con los años y puede volverse más vulnerable con el envejecimiento.
Por eso, el calendario de vacunación evoluciona a lo largo de la vida, acompañando estos cambios y protegiendo frente a distintos riesgos en cada etapa.

Vacunación en cada etapa de la vida


Primeros meses: protección frente a formas graves

En los primeros meses de vida, el sistema inmunológico aún está en formación, lo que representa la fase de mayor vulnerabilidad.
Enfermedades como la tos ferina y la meningitis pueden evolucionar rápidamente en esta etapa, con mayor riesgo de complicaciones graves. Se estima que la vacunación contra difteria, tétanos y tos ferina (DTP) evita millones de muertes infantiles cada año a nivel global, según la World Health Organization.
La protección temprana es clave para reducir hospitalizaciones y mortalidad.

Infancia y adolescencia: construcción de la inmunidad y control de la circulación de enfermedades


Durante el crecimiento, las vacunas fortalecen el sistema inmunológico y amplían la protección frente a múltiples enfermedades infecciosas.

Antes de la introducción de la vacuna, el sarampión causaba millones de muertes al año en el mundo. Entre 2000 y 2021, la vacunación evitó aproximadamente 56 millones de fallecimientos, de acuerdo con la World Health Organization.

Esta etapa es esencial no solo para la protección individual, sino también para reducir la circulación de virus y bacterias en la sociedad.

Vida adulta, a partir de los 20 años: mantenimiento y refuerzo

Contrario a lo que muchos creen, la vacunación no termina en la infancia.

La gripe, por ejemplo, provoca entre 3 y 5 millones de casos graves cada año en el mundo, según la World Health Organization, afectando especialmente a adultos con mayor exposición o comorbilidades.
Mantener el esquema de vacunación actualizado es fundamental para reducir riesgos y evitar complicaciones.

Embarazo: protección compartida

Durante el embarazo, la vacunación adquiere un papel aún más estratégico, ya que los anticuerpos se transfieren al bebé, protegiéndolo en sus primeros meses de vida.
La inmunización materna contra la tos ferina, por ejemplo, puede reducir en más del 90% los casos en recién nacidos, según datos de los Centers for Disease Control and Prevention.

Madurez, a partir de los 60 años: reducción de riesgos y complicaciones

Con el paso de los años, el organismo puede volverse más susceptible a infecciones y complicaciones.
Enfermedades como la influenza y el herpes zóster presentan mayor incidencia y gravedad en personas mayores. Se estima que cerca de 1 de cada 3 personas desarrollará herpes zóster a lo largo de la vida, con mayor riesgo a partir de los 50 años, según los Centers for Disease Control and Prevention. La vacunación es una de las principales formas de reducir este riesgo.
Mantener la vacunación al día es clave para preservar la autonomía y la calidad de vida.

La vacunación también es salud colectiva


La inmunización no solo protege a quien recibe la vacuna. Cuando la cobertura es alta, la circulación de enfermedades disminuye, protegiendo también a quienes no pueden vacunarse.

A pesar de ello, alrededor de 14,3 millones de niños en el mundo no han recibido ninguna dosis básica, según la World Health Organization, lo que evidencia desigualdades en el acceso.

Un cuidado que acompaña toda la vida

Seguir el calendario de vacunación en todas las etapas es una de las formas más eficaces de prevención individual y colectiva. La vacunación es un compromiso con la salud a lo largo de toda la vida.

Mantener tu vacunación al día es un paso simple, pero decisivo para protegerte y proteger a quienes te rodean.

Consulta el calendario de vacunación y busca orientación en servicios de salud y en canales oficiales de tu país, como ministerios o secretarías de salud en América Latina, además de organizaciones como la Pan American Health Organization y la World Health Organization.


REFERENCIAS


WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO).
Vaccines and immunization. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/vaccines-and-immunization

WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO). Immunization coverage. Disponible en: https://www.who.int/data/gho/data/themes/topics/immunization-coverage

CENTERS FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION (CDC). Shingles (Herpes Zoster). Disponible en: https://www.cdc.gov/shingles

CENTERS FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION (CDC). Tdap vaccination during pregnancy. Disponible en: https://www.cdc.gov/pertussis/pregnant/mom/get-vaccinated.html

Semana de la Inmunización 2026: por qué vacunarse sigue siendo una de las decisiones más importantes para la salud individual y colectiva

Cómo la vacunación protege a las personas, fortalece a las comunidades y sigue siendo una de las estrategias más eficaces de la salud pública.

Los grandes avances en salud pública no ocurren de una sola vez. Se construyen a lo largo del tiempo a partir de decisiones individuales que, en conjunto, generan un impacto colectivo.

Durante la Semana de la Inmunización 2026, que integra la 24ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) y la 15ª Semana Mundial de la Inmunización (SMI), se refuerza la importancia de una acción simple y altamente efectiva: la vacunación.

Beneficios individuales: protección directa y prevención de complicaciones

Vacunarse es una de las formas más seguras y eficaces de prevenir enfermedades infecciosas. Al estimular el sistema inmunológico, las vacunas permiten al organismo reconocer y combatir agentes infecciosos antes de que causen enfermedad.

Los beneficios incluyen:

  • Reducción significativa del riesgo de infección
  • Menor probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad
  • Disminución de hospitalizaciones y complicaciones
  • Protección a lo largo de la vida, según el esquema de vacunación

Según la Organización Mundial de la Salud, las vacunas previenen entre 3,5 y 5 millones de muertes al año en todo el mundo.

Beneficios colectivos: protección de la comunidad y sistemas de salud más resilientes

Además de la protección individual, la vacunación desempeña un papel central en la protección colectiva. Cuando una parte significativa de la población está inmunizada, la circulación de virus y bacterias disminuye, reduciendo el riesgo de brotes.

Este efecto, conocido como inmunidad colectiva, es especialmente importante para proteger a personas que no pueden vacunarse, como recién nacidos y personas inmunocomprometidas.

Entre los principales impactos colectivos se encuentran:
Reducción de la transmisión de enfermedades
Prevención de brotes y epidemias
Menor presión sobre los sistemas de salud
Reducción de costos en tratamientos y hospitalizaciones

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, los programas de vacunación en las Américas han contribuido a la eliminación o control de enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y la rubéola en varios países.

Un compromiso con el futuro

La vacunación es más que una decisión individual: es un compromiso colectivo con el presente y el futuro.

Mantener el esquema de vacunación al día es una forma concreta de protegerse, cuidar a los demás y contribuir a una sociedad más saludable, resiliente y preparada para los desafíos sanitarios.


Referencias

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS). Immunization coverage. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/immunization-coverage.

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS). Semana de Vacunación en las Américas. Disponible en: https://www.paho.org/es/campanas/semana-de-vacunacion-en-las-americas.

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS). Inmunización en las Américas. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/inmunizacion.

FONDO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA INFANCIA (UNICEF). Immunization. Disponible en: https://www.unicef.org/immunization.

Semana de la Inmunización 2026: Avanzamos más de lo que percibimos. Y la vacunación sigue siendo decisiva.

Los avances en salud han transformado la esperanza de vida global, pero mantener este progreso depende de ampliar la vacunación y reducir las brechas de inmunidad.

A lo largo de la historia, la experiencia humana ha sido profundamente transformada por avances que, a medida que se consolidan, se vuelven invisibles.

Esta invisibilidad no indica ausencia de impacto, sino todo lo contrario. Cuando una transformación alcanza escala y se integra a la vida cotidiana, deja de percibirse como excepción y pasa a interpretarse como norma. Lo extraordinario se diluye en lo habitual. Lo que sostiene la vida deja de ser reconocido como construcción.

La evolución de la salud es uno de los ejemplos más claros de este proceso.

La reconfiguración del tiempo de vida humano

A comienzos del siglo XX, la esperanza de vida global rondaba los 30 años. Hoy supera los 70. Este salto de más de cuatro décadas adicionales de vida promedio no tiene precedentes en la historia de la humanidad.

Más que un indicador numérico, se trata de una reconfiguración estructural de la experiencia humana, con impactos directos en las dinámicas sociales, económicas y culturales.

Este avance no puede atribuirse a un único factor. Es el resultado de la convergencia de múltiples transformaciones, como la expansión del saneamiento básico, el acceso al agua potable, la mejora de la nutrición, el desarrollo de antibióticos, la organización de los sistemas de salud y, de manera central, la consolidación de las estrategias de vacunación.

Gran parte de este progreso está asociada a la reducción de la mortalidad por enfermedades infecciosas, especialmente en la infancia. Con el tiempo, la supervivencia dejó de ser incierta en las primeras etapas de la vida y pasó a ser más predecible, elevando la esperanza de vida a nuevos niveles.

Esta transición no solo amplió el tiempo de vida, sino que también transformó la forma en que la sociedad se organiza, planifica el futuro y comprende el concepto de salud.

De la reacción a la anticipación: la lógica de la vacunación

En este contexto, la vacunación ocupa una posición estratégica.

Su impacto va más allá de la prevención directa de enfermedades. Introduce un cambio de paradigma en la forma de abordar los riesgos en salud: el paso de un modelo predominantemente reactivo a uno basado en la anticipación.

Históricamente, la medicina se estructuró en torno a la respuesta al problema. La enfermedad aparecía, los síntomas se manifestaban y, a partir de ahí, se buscaba intervención. Este modelo, aunque sigue siendo fundamental, presenta limitaciones, especialmente frente a enfermedades infecciosas de rápida propagación.

La vacunación modifica esta lógica al permitir que el organismo se prepare antes de la exposición al agente infeccioso. Al presentar al sistema inmunológico una versión segura del patógeno, o parte de él, la vacuna induce la producción de anticuerpos y la formación de memoria inmunológica.

Esta memoria permite una respuesta más rápida, eficiente y coordinada en futuras exposiciones. En lugar de reaccionar tarde, el organismo anticipa el riesgo.

Los programas de inmunización previenen millones de muertes cada año y reducen significativamente la circulación de agentes infecciosos. El resultado es la disminución de brotes, la contención de epidemias y el aumento de la seguridad colectiva.

El caso de la erradicación de la viruela es emblemático. Tras siglos como una de las enfermedades más letales de la historia, fue eliminada a nivel global mediante una estrategia que combinó ciencia, logística y cooperación internacional.

Del individuo a lo colectivo: el impacto sistémico de la inmunización

Otro aspecto central de la vacunación es su impacto colectivo.

Cuando una parte significativa de la población está inmunizada, la circulación del agente infeccioso disminuye. Este fenómeno crea una barrera indirecta que protege incluso a quienes no pueden vacunarse, como recién nacidos o personas inmunocomprometidas.

En este sentido, la vacunación deja de ser una elección individual para integrarse en una lógica sistémica. Su impacto depende de la escala.

Esta característica sitúa a la inmunización en el centro de las estrategias de salud pública. Contribuye a la estabilidad de los sistemas de salud, reduce la presión sobre hospitales y permite una asignación más eficiente de recursos.

Además, es una de las intervenciones más costo-efectivas. Al prevenir enfermedades, reduce la necesidad de tratamientos complejos, hospitalizaciones y costos asociados, al tiempo que preserva la calidad de vida y la productividad.

El progreso en salud no es uniforme

A pesar de los avances acumulados durante décadas, aún existen brechas de inmunidad en distintas regiones del mundo. Estas brechas pueden deberse a desigualdades en el acceso, desafíos logísticos, desinformación o disminución de las coberturas de vacunación.

Cuando la cobertura disminuye, el riesgo colectivo aumenta. Enfermedades previamente controladas pueden reaparecer, los brotes pueden intensificarse y los sistemas de salud pueden volver a enfrentar presiones evitables.

Este escenario pone en evidencia un punto crítico: el progreso en salud depende de un mantenimiento continuo.

En este contexto, la Semana de la Inmunización 2026, que integra la 24ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) y la 15ª Semana Mundial de la Inmunización (SMI), adquiere relevancia. Estos hitos refuerzan la necesidad de sostener, ampliar y actualizar las estrategias de vacunación.

El desafío actual no reside únicamente en la innovación científica, sino en la capacidad de transformar el conocimiento en acceso efectivo. Esto implica fortalecer los sistemas de salud, ampliar la infraestructura, garantizar una logística eficiente e invertir en comunicación basada en evidencia.

La confianza pública también juega un papel central. En un entorno marcado por la circulación acelerada de información, la adhesión a la vacunación depende no solo de la evidencia científica, sino de cómo esta se comunica y se comprende.

En este sentido, la comunicación en salud se vuelve estratégica. Hacer que el conocimiento sea accesible, claro y confiable es parte fundamental de la construcción de sistemas más resilientes.

La trayectoria reciente de la salud apunta en una dirección clara. Hemos avanzado más de lo que percibimos. Pero este avance no se sostiene por sí solo. Requiere continuidad, inversión y compromiso colectivo.

La vacunación es parte central de este proceso. Como herramienta de prevención, funciona como una infraestructura invisible que sostiene la vida contemporánea. Garantizar que estos avances lleguen a todos es más que un objetivo de salud pública. Es una condición para sostener el futuro.


Referencias

WORLD BANK. Life expectancy at birth, total (years). 2023. Disponible en: https://data.worldbank.org/indicator/SP.DYN.LE00.IN.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Immunization coverage. 2023. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/immunization-coverage.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Smallpox. 2020. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/smallpox.

UNICEF. Child mortality estimates. 2022. Disponible en: https://data.unicef.org/topic/child-survival/under-five-mortality/.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Universal health coverage. 2023. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/universal-health-coverage.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Noncommunicable diseases. 2022. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases.

Cómo funcionan las vacunas: cómo el cuerpo crea protección contra enfermedades

Conoce cómo las vacunas estimulan el sistema inmunológico, previenen infecciones y contribuyen a la protección individual y colectiva.

Las vacunas son una de las formas más eficaces de prevenir enfermedades infecciosas y proteger la salud pública. Esto se debe a que actúan estimulando el sistema inmunológico para reconocer y combatir virus y bacterias antes de que causen infección.

Pero, ¿cómo ocurre este proceso en el organismo? Comprender cómo funcionan las vacunas permite entender por qué la vacunación es esencial, tanto para la protección individual como para reducir la circulación de enfermedades en la sociedad.

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son preparaciones biológicas diseñadas para entrenar al sistema inmunológico. En general, pueden contener:

  • Virus o bacterias inactivados
  • Fragmentos de estos microorganismos
  • Tecnologías modernas, como el mRNA

En todos los casos, estos componentes no causan la enfermedad, sino que activan la respuesta de defensa del organismo.

¿Cómo funcionan las vacunas en el cuerpo?

Cuando una persona se vacuna, el organismo inicia un proceso de defensa. En primer lugar, el sistema inmunológico identifica el agente como extraño. A continuación,:

  • Produce anticuerpos específicos
  • Activa células de defensa
  • Genera memoria inmunológica

Como resultado, esto permite una respuesta más rápida y eficaz en el futuro.

¿Qué ocurre en el sistema inmunológico?

Al recibir una vacuna, el cuerpo activa diferentes mecanismos. Por ejemplo:

  • Linfocitos B, que producen anticuerpos
  • Linfocitos T, que eliminan células infectadas
  • Moléculas de señalización

Así, todo ocurre de forma controlada y segura.

¿Qué es la memoria inmunológica?

Es la capacidad del cuerpo de recordar un agente infeccioso. De este modo, si hay una nueva exposición:

  • El organismo responde más rápido
  • Reconoce la amenaza
  • Reduce la gravedad de la enfermedad

¿Las vacunas causan enfermedades?

No. Las vacunas son seguras y no pueden causar la enfermedad que previenen. Esto ocurre porque utilizan versiones inofensivas o partes del agente infeccioso.

¿Son seguras las vacunas?

Sí. Las vacunas pasan por procesos rigurosos. Antes de su aprobación, incluyen:

  • Pruebas de laboratorio
  • Estudios clínicos
  • Monitoreo continuo

De esta manera, se garantiza su seguridad y eficacia.

¿Cuánto tardan en hacer efecto?

El cuerpo necesita días o semanas para generar protección. Por eso, es importante:

  • Seguir el calendario de vacunación
  • Completar todas las dosis

¿Por qué algunas vacunas requieren más de una dosis?

Algunas vacunas necesitan refuerzos. Esto se debe a que:

  • La primera dosis introduce el antígeno
  • Las siguientes refuerzan la respuesta inmunológica

En consecuencia, se mejora la eficacia y la duración de la protección.

¿Todas funcionan igual?

No. Existen distintos tipos:

  • Vacunas inactivadas
  • Vacunas de subunidades
  • Vacunas de vector viral
  • Vacunas de mRNA

Sin embargo, todas buscan el mismo objetivo: proteger.

¿Protegen solo a quien se vacuna?

No. También generan protección colectiva, conocida como inmunidad de grupo. Cuando esto ocurre:

  • Disminuye la circulación
  • Se reducen los brotes
  • Se protege a los más vulnerables

¿Por qué son importantes?

Las vacunas permiten:

  • Prevenir enfermedades
  • Reducir hospitalizaciones
  • Controlar epidemias
  • Proteger a poblaciones vulnerables

Según la Organización Mundial de la Salud, son una de las intervenciones más eficaces de salud pública.

En SINOVAC, creemos que ampliar el acceso a la información confiable y a la vacunación es clave para proteger a las comunidades en América Latina.


Referencia

WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO). How do vaccines work? Disponible en: https://www.who.int/news-room/feature-stories/detail/how-do-vaccines-work.

Juntos por la salud: por qué defender la ciencia es un movimiento esencial hoy

Avances como las vacunas, el aumento de la esperanza de vida y la reducción de la mortalidad infantil forman parte de nuestro día a día, pero no siempre son percibidos. En el Día Mundial de la Salud 2026, la invitación es reconocer el papel de la ciencia y reforzar la confianza en información basada en evidencia.

El 7 de abril marca el World Health Day, creado en 1948 con la fundación de la World Health Organization (WHO). Cada año, la fecha propone una reflexión sobre los desafíos y avances que impactan la salud global.

En 2026, el tema del Día Mundial de la Salud es: “Juntos por la salud. En defensa de la ciencia”.

Este debate cobra fuerza en un momento en que la ciencia está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana — y, muchas veces, sin que lo notemos.

Está en el agua tratada que llega a los hogares, en los exámenes de rutina, en los protocolos médicos y en las decisiones que orientan las políticas públicas. Más que descubrimientos puntuales, representa un trabajo continuo que sostiene la salud a lo largo del tiempo.

De la prevención a la confianza: el papel estructurante de la ciencia

La evolución de la esperanza de vida refleja este movimiento. En poco más de un siglo, el promedio global se ha más que duplicado, mientras que la mortalidad infantil ha disminuido de forma consistente en distintas regiones del mundo. Estos avances no son eventos aislados: son el resultado de acumulación científica, coordinación institucional e implementación a escala.

La vacunación ejemplifica con precisión esta lógica.

Al reducir las probabilidades de que la enfermedad ocurra, desplaza el foco del tratamiento hacia la prevención. Disminuye el número de casos, reduce la circulación de virus y bacterias y protege indirectamente a toda la población. Más que mejorar resultados en salud, transforma la forma en que se toman decisiones.

Hoy, la prevención orienta gran parte de las estrategias en salud pública. Al mismo tiempo, el escenario actual trae nuevos desafíos.

El acceso a la información ha crecido, pero la calidad de ese contenido no siempre ha acompañado ese avance. Como resultado, la información confiable compite con contenidos no verificados. En este contexto, la confianza no es automática: necesita construirse.

Defender la ciencia, por lo tanto, implica más que reconocer su importancia histórica. Implica sostener criterios de validación, fortalecer instituciones y garantizar que las decisiones en salud permanezcan ancladas en evidencia.

Ciencia a escala: acceso, integración y futuro

La efectividad de este proceso depende de la escala.

El conocimiento solo genera impacto cuando se convierte en acceso. Los sistemas de salud son responsables de esa transición, organizando recursos, distribuyendo atención y garantizando continuidad. La capacidad de implementación define el alcance real de la ciencia.

Paralelamente, la propia definición de salud se vuelve más compleja.

El enfoque de One Health (Una Sola Salud) consolida la comprensión de que la salud humana, animal y ambiental operan de forma interdependiente. Esta mirada amplía el campo de análisis y exige coordinación entre distintas áreas del conocimiento y niveles de gobernanza.

En este contexto, la inmunidad puede entenderse como una capacidad dinámica, construida a lo largo del tiempo e influenciada por factores biológicos, conductuales y ambientales.

Cuando observamos la evolución de la salud, queda claro que los avances científicos se acumulan, se conectan y pasan a formar parte de nuestra rutina.

Esa estructura sostiene la vida cotidiana —y muchas veces solo percibimos su importancia cuando algo falla.

Por eso, queda la reflexión: si la ciencia desapareciera hoy, ¿qué perderías primero?


REFERENCIAS
WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO). World Health Day. Disponible en: https://www.who.int/campaigns/world-health-day/26.

Estudio con vacuna contra la varicela de SINOVAC confirma seguridad a gran escala tras el análisis de más de 1 millón de dosis en niños

La investigación se realizó durante una campaña de vacunación escolar en China que alcanzó a más de 1,8 millones de niños, reforzando la confianza en las estrategias poblacionales de inmunización infantil.

Garantizar altas coberturas de vacunación es una de las estrategias más eficaces para reducir la circulación de enfermedades prevenibles mediante vacunas en entornos escolares y comunitarios. En el caso de la varicela, una infección altamente contagiosa, una amplia protección de la población es esencial para prevenir complicaciones, hospitalizaciones y brotes.

Con este objetivo, SINOVAC llevó a cabo una amplia evaluación de seguridad de la vacuna atenuada contra la varicela (SV-1) en niños de 7 a 12 años, analizando el desempeño del inmunizante en condiciones reales de campaña. La iniciativa incluyó la aplicación de más de 1,8 millones de dosis durante un programa de vacunación escolar en la provincia de Jiangsu, en China.

Este estudio forma parte de la denominada fase 4 del desarrollo clínico, una etapa que se lleva a cabo después de la aprobación regulatoria y de la disponibilidad de la vacuna en el mercado.

A diferencia de las fases anteriores, realizadas en entornos controlados, los estudios de fase 4 evalúan el desempeño del inmunizante en condiciones reales de uso, involucrando poblaciones más amplias y escenarios propios del funcionamiento cotidiano de los servicios de salud.

Este seguimiento continuo permite monitorear la seguridad, la efectividad y los aspectos operativos a gran escala, además de generar evidencia adicional que respalda la toma de decisiones de los gestores públicos y fortalece la confianza en los programas de inmunización.

Los resultados fueron publicados en Vaccines (volumen 14, número 1, 2026), una revista científica internacional revisada por pares y especializada en investigaciones sobre vacunas, y demostraron un perfil consistente de seguridad, con baja ocurrencia de eventos adversos y ausencia de casos graves relacionados con la inmunización, reforzando la viabilidad de su uso a gran escala.

Por qué la varicela sigue siendo una preocupación de salud pública

Frecuentemente asociada con cuadros leves, la varicela puede evolucionar con complicaciones, especialmente en niños no vacunados, adolescentes y adultos.

Entre los posibles desenlaces se encuentran infecciones bacterianas de la piel, neumonía, complicaciones neurológicas como la encefalitis y la necesidad de hospitalización. En adultos no inmunizados, la enfermedad tiende a ser más grave y con mayor riesgo de internación.

Por esta razón, mantener altas coberturas de vacunación es fundamental para reducir la transmisión del virus y proteger a los grupos más vulnerables.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo con el documento de posicionamiento más reciente sobre vacunas contra la varicela, la enfermedad continúa asociada a millones de casos y miles de muertes cada año a nivel mundial.

La OMS también destaca que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir casos graves y limitar la aparición de brotes, especialmente en entornos con gran circulación de niños, como las escuelas.

Evidencia del mundo real en millones de aplicaciones

A diferencia de los ensayos clínicos controlados, la evaluación analizó el desempeño del inmunizante en la práctica cotidiana de los servicios de salud, un escenario que refleja la calidad de la vacunación y el funcionamiento de las campañas públicas.

En total, se administraron más de 1,8 millones de dosis. El monitoreo se realizó mediante el análisis de 1 millón de personas vacunadas e incluyó el registro sistemático de eventos adversos posteriores a la vacunación.

Los resultados mostraron que:

  • la mayoría de las reacciones fue leve y transitoria, como fiebre baja o dolor en el lugar de la aplicación
  • los síntomas sistémicos fueron poco frecuentes
  • ningún evento adverso grave fue atribuido a la vacuna

Estos datos confirman que el inmunizante mantiene un sólido perfil de seguridad incluso a escala poblacional, un factor decisivo para la adopción de programas de inmunización de gran alcance.

Impacto para las campañas de vacunación

La evidencia a gran escala tiene implicaciones directas para gestores, pediatras y responsables de políticas públicas. Las vacunas con un perfil consistente de seguridad y aplicables en campañas de gran magnitud permiten:

  • campañas escolares más ágiles
  • mayor adhesión de las familias
  • rápida ampliación de la cobertura
  • reducción de hospitalizaciones
  • mejor aprovechamiento de los equipos y la infraestructura

En la práctica, esto significa más niños protegidos en menos tiempo y con mayor eficiencia para los sistemas públicos de salud.

Compromiso continuo con la seguridad y el monitoreo

Aunque la vacuna contra la varicela ya ha sido aprobada para su comercialización tras cumplir todas las etapas de desarrollo clínico y evaluación regulatoria, SINOVAC mantiene un seguimiento continuo del desempeño de todas sus vacunas después de su introducción en el mercado.

Este monitoreo posterior a la comercialización, realizado de forma voluntaria, permite analizar la seguridad y la efectividad del inmunizante en condiciones reales y en grandes poblaciones, ampliando la transparencia y la confianza en las decisiones de salud pública.

Al llevar a cabo estudios a gran escala y publicar los resultados en revistas científicas revisadas por especialistas, SINOVAC refuerza su compromiso con la generación continua de evidencia y con la protección colectiva, contribuyendo a la adopción sostenible de la vacunación en los programas de inmunización en toda América Latina.

Acceda al estudio completo.


Referencias

World Health Organization. Varicella vaccines: WHO position paper – November 2025. Weekly Epidemiological Record. 2025;100(47):567–590.
Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/who-wer10047-567-590

Vacunas contra la varicela y la gripe pueden aplicarse el mismo día con seguridad y eficacia en niños, muestra estudio clínico

Investigación con casi 900 niños, acompañados de forma sistemática a lo largo del estudio, demuestra que la coadministración mantiene una respuesta inmunológica adecuada y un perfil de seguridad similar al de la aplicación por separado, reforzando la viabilidad de la estrategia para ampliar la cobertura vacunal.

La posibilidad de aplicar diferentes vacunas en la misma visita al servicio de salud, práctica conocida como coadministración, simplificando el calendario de vacunación, es uno de los caminos más eficaces para aumentar la adhesión de las familias y garantizar una alta cobertura vacunal.

La coadministración reduce barreras logísticas, optimiza recursos y fortalece campañas de inmunización a gran escala.

En un reciente estudio clínico aleatorizado realizado por el Jiangsu Provincial Center for Disease Control and Prevention (CDC de Jiangsu), en China, utilizando vacunas producidas por SINOVAC, se evaluaron la respuesta inmunológica y la seguridad de la vacuna contra la varicela, también conocida como catapora, administrada simultáneamente con la vacuna contra la influenza estacional en niños sanos de 7 a 12 años.

Los resultados indican que la aplicación conjunta mantiene niveles equivalentes de protección para ambas enfermedades y presenta un perfil de seguridad comparable al de la administración por separado, sin aumento de eventos adversos relevantes.

Los datos fueron publicados en una revista científica indexada internacionalmente, contribuyendo a la base de evidencias que orienta decisiones de salud pública.

Por qué la varicela y la gripe siguen siendo un desafío de salud pública