Semana de la Inmunización 2026: por qué vacunarse sigue siendo una de las decisiones más importantes para la salud individual y colectiva

Cómo la vacunación protege a las personas, fortalece a las comunidades y sigue siendo una de las estrategias más eficaces de la salud pública.

Los grandes avances en salud pública no ocurren de una sola vez. Se construyen a lo largo del tiempo a partir de decisiones individuales que, en conjunto, generan un impacto colectivo.

Durante la Semana de la Inmunización 2026, que integra la 24ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) y la 15ª Semana Mundial de la Inmunización (SMI), se refuerza la importancia de una acción simple y altamente efectiva: la vacunación.

Beneficios individuales: protección directa y prevención de complicaciones

Vacunarse es una de las formas más seguras y eficaces de prevenir enfermedades infecciosas. Al estimular el sistema inmunológico, las vacunas permiten al organismo reconocer y combatir agentes infecciosos antes de que causen enfermedad.

Los beneficios incluyen:

  • Reducción significativa del riesgo de infección
  • Menor probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad
  • Disminución de hospitalizaciones y complicaciones
  • Protección a lo largo de la vida, según el esquema de vacunación

Según la Organización Mundial de la Salud, las vacunas previenen entre 3,5 y 5 millones de muertes al año en todo el mundo.

Beneficios colectivos: protección de la comunidad y sistemas de salud más resilientes

Además de la protección individual, la vacunación desempeña un papel central en la protección colectiva. Cuando una parte significativa de la población está inmunizada, la circulación de virus y bacterias disminuye, reduciendo el riesgo de brotes.

Este efecto, conocido como inmunidad colectiva, es especialmente importante para proteger a personas que no pueden vacunarse, como recién nacidos y personas inmunocomprometidas.

Entre los principales impactos colectivos se encuentran:
Reducción de la transmisión de enfermedades
Prevención de brotes y epidemias
Menor presión sobre los sistemas de salud
Reducción de costos en tratamientos y hospitalizaciones

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, los programas de vacunación en las Américas han contribuido a la eliminación o control de enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y la rubéola en varios países.

Un compromiso con el futuro

La vacunación es más que una decisión individual: es un compromiso colectivo con el presente y el futuro.

Mantener el esquema de vacunación al día es una forma concreta de protegerse, cuidar a los demás y contribuir a una sociedad más saludable, resiliente y preparada para los desafíos sanitarios.


Referencias

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS). Immunization coverage. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/immunization-coverage.

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS). Semana de Vacunación en las Américas. Disponible en: https://www.paho.org/es/campanas/semana-de-vacunacion-en-las-americas.

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS). Inmunización en las Américas. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/inmunizacion.

FONDO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA INFANCIA (UNICEF). Immunization. Disponible en: https://www.unicef.org/immunization.

Semana de la Inmunización 2026: Avanzamos más de lo que percibimos. Y la vacunación sigue siendo decisiva.

Los avances en salud han transformado la esperanza de vida global, pero mantener este progreso depende de ampliar la vacunación y reducir las brechas de inmunidad.

A lo largo de la historia, la experiencia humana ha sido profundamente transformada por avances que, a medida que se consolidan, se vuelven invisibles.

Esta invisibilidad no indica ausencia de impacto, sino todo lo contrario. Cuando una transformación alcanza escala y se integra a la vida cotidiana, deja de percibirse como excepción y pasa a interpretarse como norma. Lo extraordinario se diluye en lo habitual. Lo que sostiene la vida deja de ser reconocido como construcción.

La evolución de la salud es uno de los ejemplos más claros de este proceso.

La reconfiguración del tiempo de vida humano

A comienzos del siglo XX, la esperanza de vida global rondaba los 30 años. Hoy supera los 70. Este salto de más de cuatro décadas adicionales de vida promedio no tiene precedentes en la historia de la humanidad.

Más que un indicador numérico, se trata de una reconfiguración estructural de la experiencia humana, con impactos directos en las dinámicas sociales, económicas y culturales.

Este avance no puede atribuirse a un único factor. Es el resultado de la convergencia de múltiples transformaciones, como la expansión del saneamiento básico, el acceso al agua potable, la mejora de la nutrición, el desarrollo de antibióticos, la organización de los sistemas de salud y, de manera central, la consolidación de las estrategias de vacunación.

Gran parte de este progreso está asociada a la reducción de la mortalidad por enfermedades infecciosas, especialmente en la infancia. Con el tiempo, la supervivencia dejó de ser incierta en las primeras etapas de la vida y pasó a ser más predecible, elevando la esperanza de vida a nuevos niveles.

Esta transición no solo amplió el tiempo de vida, sino que también transformó la forma en que la sociedad se organiza, planifica el futuro y comprende el concepto de salud.

De la reacción a la anticipación: la lógica de la vacunación

En este contexto, la vacunación ocupa una posición estratégica.

Su impacto va más allá de la prevención directa de enfermedades. Introduce un cambio de paradigma en la forma de abordar los riesgos en salud: el paso de un modelo predominantemente reactivo a uno basado en la anticipación.

Históricamente, la medicina se estructuró en torno a la respuesta al problema. La enfermedad aparecía, los síntomas se manifestaban y, a partir de ahí, se buscaba intervención. Este modelo, aunque sigue siendo fundamental, presenta limitaciones, especialmente frente a enfermedades infecciosas de rápida propagación.

La vacunación modifica esta lógica al permitir que el organismo se prepare antes de la exposición al agente infeccioso. Al presentar al sistema inmunológico una versión segura del patógeno, o parte de él, la vacuna induce la producción de anticuerpos y la formación de memoria inmunológica.

Esta memoria permite una respuesta más rápida, eficiente y coordinada en futuras exposiciones. En lugar de reaccionar tarde, el organismo anticipa el riesgo.

Los programas de inmunización previenen millones de muertes cada año y reducen significativamente la circulación de agentes infecciosos. El resultado es la disminución de brotes, la contención de epidemias y el aumento de la seguridad colectiva.

El caso de la erradicación de la viruela es emblemático. Tras siglos como una de las enfermedades más letales de la historia, fue eliminada a nivel global mediante una estrategia que combinó ciencia, logística y cooperación internacional.

Del individuo a lo colectivo: el impacto sistémico de la inmunización

Otro aspecto central de la vacunación es su impacto colectivo.

Cuando una parte significativa de la población está inmunizada, la circulación del agente infeccioso disminuye. Este fenómeno crea una barrera indirecta que protege incluso a quienes no pueden vacunarse, como recién nacidos o personas inmunocomprometidas.

En este sentido, la vacunación deja de ser una elección individual para integrarse en una lógica sistémica. Su impacto depende de la escala.

Esta característica sitúa a la inmunización en el centro de las estrategias de salud pública. Contribuye a la estabilidad de los sistemas de salud, reduce la presión sobre hospitales y permite una asignación más eficiente de recursos.

Además, es una de las intervenciones más costo-efectivas. Al prevenir enfermedades, reduce la necesidad de tratamientos complejos, hospitalizaciones y costos asociados, al tiempo que preserva la calidad de vida y la productividad.

El progreso en salud no es uniforme

A pesar de los avances acumulados durante décadas, aún existen brechas de inmunidad en distintas regiones del mundo. Estas brechas pueden deberse a desigualdades en el acceso, desafíos logísticos, desinformación o disminución de las coberturas de vacunación.

Cuando la cobertura disminuye, el riesgo colectivo aumenta. Enfermedades previamente controladas pueden reaparecer, los brotes pueden intensificarse y los sistemas de salud pueden volver a enfrentar presiones evitables.

Este escenario pone en evidencia un punto crítico: el progreso en salud depende de un mantenimiento continuo.

En este contexto, la Semana de la Inmunización 2026, que integra la 24ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) y la 15ª Semana Mundial de la Inmunización (SMI), adquiere relevancia. Estos hitos refuerzan la necesidad de sostener, ampliar y actualizar las estrategias de vacunación.

El desafío actual no reside únicamente en la innovación científica, sino en la capacidad de transformar el conocimiento en acceso efectivo. Esto implica fortalecer los sistemas de salud, ampliar la infraestructura, garantizar una logística eficiente e invertir en comunicación basada en evidencia.

La confianza pública también juega un papel central. En un entorno marcado por la circulación acelerada de información, la adhesión a la vacunación depende no solo de la evidencia científica, sino de cómo esta se comunica y se comprende.

En este sentido, la comunicación en salud se vuelve estratégica. Hacer que el conocimiento sea accesible, claro y confiable es parte fundamental de la construcción de sistemas más resilientes.

La trayectoria reciente de la salud apunta en una dirección clara. Hemos avanzado más de lo que percibimos. Pero este avance no se sostiene por sí solo. Requiere continuidad, inversión y compromiso colectivo.

La vacunación es parte central de este proceso. Como herramienta de prevención, funciona como una infraestructura invisible que sostiene la vida contemporánea. Garantizar que estos avances lleguen a todos es más que un objetivo de salud pública. Es una condición para sostener el futuro.


Referencias

WORLD BANK. Life expectancy at birth, total (years). 2023. Disponible en: https://data.worldbank.org/indicator/SP.DYN.LE00.IN.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Immunization coverage. 2023. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/immunization-coverage.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Smallpox. 2020. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/smallpox.

UNICEF. Child mortality estimates. 2022. Disponible en: https://data.unicef.org/topic/child-survival/under-five-mortality/.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Universal health coverage. 2023. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/universal-health-coverage.

WORLD HEALTH ORGANIZATION. Noncommunicable diseases. 2022. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases.

Cómo funcionan las vacunas: cómo el cuerpo crea protección contra enfermedades

Conoce cómo las vacunas estimulan el sistema inmunológico, previenen infecciones y contribuyen a la protección individual y colectiva.

Las vacunas son una de las formas más eficaces de prevenir enfermedades infecciosas y proteger la salud pública. Esto se debe a que actúan estimulando el sistema inmunológico para reconocer y combatir virus y bacterias antes de que causen infección.

Pero, ¿cómo ocurre este proceso en el organismo? Comprender cómo funcionan las vacunas permite entender por qué la vacunación es esencial, tanto para la protección individual como para reducir la circulación de enfermedades en la sociedad.

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son preparaciones biológicas diseñadas para entrenar al sistema inmunológico. En general, pueden contener:

  • Virus o bacterias inactivados
  • Fragmentos de estos microorganismos
  • Tecnologías modernas, como el mRNA

En todos los casos, estos componentes no causan la enfermedad, sino que activan la respuesta de defensa del organismo.

¿Cómo funcionan las vacunas en el cuerpo?

Cuando una persona se vacuna, el organismo inicia un proceso de defensa. En primer lugar, el sistema inmunológico identifica el agente como extraño. A continuación,:

  • Produce anticuerpos específicos
  • Activa células de defensa
  • Genera memoria inmunológica

Como resultado, esto permite una respuesta más rápida y eficaz en el futuro.

¿Qué ocurre en el sistema inmunológico?

Al recibir una vacuna, el cuerpo activa diferentes mecanismos. Por ejemplo:

  • Linfocitos B, que producen anticuerpos
  • Linfocitos T, que eliminan células infectadas
  • Moléculas de señalización

Así, todo ocurre de forma controlada y segura.

¿Qué es la memoria inmunológica?

Es la capacidad del cuerpo de recordar un agente infeccioso. De este modo, si hay una nueva exposición:

  • El organismo responde más rápido
  • Reconoce la amenaza
  • Reduce la gravedad de la enfermedad

¿Las vacunas causan enfermedades?

No. Las vacunas son seguras y no pueden causar la enfermedad que previenen. Esto ocurre porque utilizan versiones inofensivas o partes del agente infeccioso.

¿Son seguras las vacunas?

Sí. Las vacunas pasan por procesos rigurosos. Antes de su aprobación, incluyen:

  • Pruebas de laboratorio
  • Estudios clínicos
  • Monitoreo continuo

De esta manera, se garantiza su seguridad y eficacia.

¿Cuánto tardan en hacer efecto?

El cuerpo necesita días o semanas para generar protección. Por eso, es importante:

  • Seguir el calendario de vacunación
  • Completar todas las dosis

¿Por qué algunas vacunas requieren más de una dosis?

Algunas vacunas necesitan refuerzos. Esto se debe a que:

  • La primera dosis introduce el antígeno
  • Las siguientes refuerzan la respuesta inmunológica

En consecuencia, se mejora la eficacia y la duración de la protección.

¿Todas funcionan igual?

No. Existen distintos tipos:

  • Vacunas inactivadas
  • Vacunas de subunidades
  • Vacunas de vector viral
  • Vacunas de mRNA

Sin embargo, todas buscan el mismo objetivo: proteger.

¿Protegen solo a quien se vacuna?

No. También generan protección colectiva, conocida como inmunidad de grupo. Cuando esto ocurre:

  • Disminuye la circulación
  • Se reducen los brotes
  • Se protege a los más vulnerables

¿Por qué son importantes?

Las vacunas permiten:

  • Prevenir enfermedades
  • Reducir hospitalizaciones
  • Controlar epidemias
  • Proteger a poblaciones vulnerables

Según la Organización Mundial de la Salud, son una de las intervenciones más eficaces de salud pública.

En SINOVAC, creemos que ampliar el acceso a la información confiable y a la vacunación es clave para proteger a las comunidades en América Latina.


Referencia

WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO). How do vaccines work? Disponible en: https://www.who.int/news-room/feature-stories/detail/how-do-vaccines-work.

Juntos por la salud: por qué defender la ciencia es un movimiento esencial hoy

Avances como las vacunas, el aumento de la esperanza de vida y la reducción de la mortalidad infantil forman parte de nuestro día a día, pero no siempre son percibidos. En el Día Mundial de la Salud 2026, la invitación es reconocer el papel de la ciencia y reforzar la confianza en información basada en evidencia.

El 7 de abril marca el World Health Day, creado en 1948 con la fundación de la World Health Organization (WHO). Cada año, la fecha propone una reflexión sobre los desafíos y avances que impactan la salud global.

En 2026, el tema del Día Mundial de la Salud es: “Juntos por la salud. En defensa de la ciencia”.

Este debate cobra fuerza en un momento en que la ciencia está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana — y, muchas veces, sin que lo notemos.

Está en el agua tratada que llega a los hogares, en los exámenes de rutina, en los protocolos médicos y en las decisiones que orientan las políticas públicas. Más que descubrimientos puntuales, representa un trabajo continuo que sostiene la salud a lo largo del tiempo.

De la prevención a la confianza: el papel estructurante de la ciencia

La evolución de la esperanza de vida refleja este movimiento. En poco más de un siglo, el promedio global se ha más que duplicado, mientras que la mortalidad infantil ha disminuido de forma consistente en distintas regiones del mundo. Estos avances no son eventos aislados: son el resultado de acumulación científica, coordinación institucional e implementación a escala.

La vacunación ejemplifica con precisión esta lógica.

Al reducir las probabilidades de que la enfermedad ocurra, desplaza el foco del tratamiento hacia la prevención. Disminuye el número de casos, reduce la circulación de virus y bacterias y protege indirectamente a toda la población. Más que mejorar resultados en salud, transforma la forma en que se toman decisiones.

Hoy, la prevención orienta gran parte de las estrategias en salud pública. Al mismo tiempo, el escenario actual trae nuevos desafíos.

El acceso a la información ha crecido, pero la calidad de ese contenido no siempre ha acompañado ese avance. Como resultado, la información confiable compite con contenidos no verificados. En este contexto, la confianza no es automática: necesita construirse.

Defender la ciencia, por lo tanto, implica más que reconocer su importancia histórica. Implica sostener criterios de validación, fortalecer instituciones y garantizar que las decisiones en salud permanezcan ancladas en evidencia.

Ciencia a escala: acceso, integración y futuro

La efectividad de este proceso depende de la escala.

El conocimiento solo genera impacto cuando se convierte en acceso. Los sistemas de salud son responsables de esa transición, organizando recursos, distribuyendo atención y garantizando continuidad. La capacidad de implementación define el alcance real de la ciencia.

Paralelamente, la propia definición de salud se vuelve más compleja.

El enfoque de One Health (Una Sola Salud) consolida la comprensión de que la salud humana, animal y ambiental operan de forma interdependiente. Esta mirada amplía el campo de análisis y exige coordinación entre distintas áreas del conocimiento y niveles de gobernanza.

En este contexto, la inmunidad puede entenderse como una capacidad dinámica, construida a lo largo del tiempo e influenciada por factores biológicos, conductuales y ambientales.

Cuando observamos la evolución de la salud, queda claro que los avances científicos se acumulan, se conectan y pasan a formar parte de nuestra rutina.

Esa estructura sostiene la vida cotidiana —y muchas veces solo percibimos su importancia cuando algo falla.

Por eso, queda la reflexión: si la ciencia desapareciera hoy, ¿qué perderías primero?


REFERENCIAS
WORLD HEALTH ORGANIZATION (WHO). World Health Day. Disponible en: https://www.who.int/campaigns/world-health-day/26.

Estudio con vacuna contra la varicela de SINOVAC confirma seguridad a gran escala tras el análisis de más de 1 millón de dosis en niños

La investigación se realizó durante una campaña de vacunación escolar en China que alcanzó a más de 1,8 millones de niños, reforzando la confianza en las estrategias poblacionales de inmunización infantil.

Garantizar altas coberturas de vacunación es una de las estrategias más eficaces para reducir la circulación de enfermedades prevenibles mediante vacunas en entornos escolares y comunitarios. En el caso de la varicela, una infección altamente contagiosa, una amplia protección de la población es esencial para prevenir complicaciones, hospitalizaciones y brotes.

Con este objetivo, SINOVAC llevó a cabo una amplia evaluación de seguridad de la vacuna atenuada contra la varicela (SV-1) en niños de 7 a 12 años, analizando el desempeño del inmunizante en condiciones reales de campaña. La iniciativa incluyó la aplicación de más de 1,8 millones de dosis durante un programa de vacunación escolar en la provincia de Jiangsu, en China.

Este estudio forma parte de la denominada fase 4 del desarrollo clínico, una etapa que se lleva a cabo después de la aprobación regulatoria y de la disponibilidad de la vacuna en el mercado.

A diferencia de las fases anteriores, realizadas en entornos controlados, los estudios de fase 4 evalúan el desempeño del inmunizante en condiciones reales de uso, involucrando poblaciones más amplias y escenarios propios del funcionamiento cotidiano de los servicios de salud.

Este seguimiento continuo permite monitorear la seguridad, la efectividad y los aspectos operativos a gran escala, además de generar evidencia adicional que respalda la toma de decisiones de los gestores públicos y fortalece la confianza en los programas de inmunización.

Los resultados fueron publicados en Vaccines (volumen 14, número 1, 2026), una revista científica internacional revisada por pares y especializada en investigaciones sobre vacunas, y demostraron un perfil consistente de seguridad, con baja ocurrencia de eventos adversos y ausencia de casos graves relacionados con la inmunización, reforzando la viabilidad de su uso a gran escala.

Por qué la varicela sigue siendo una preocupación de salud pública

Frecuentemente asociada con cuadros leves, la varicela puede evolucionar con complicaciones, especialmente en niños no vacunados, adolescentes y adultos.

Entre los posibles desenlaces se encuentran infecciones bacterianas de la piel, neumonía, complicaciones neurológicas como la encefalitis y la necesidad de hospitalización. En adultos no inmunizados, la enfermedad tiende a ser más grave y con mayor riesgo de internación.

Por esta razón, mantener altas coberturas de vacunación es fundamental para reducir la transmisión del virus y proteger a los grupos más vulnerables.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo con el documento de posicionamiento más reciente sobre vacunas contra la varicela, la enfermedad continúa asociada a millones de casos y miles de muertes cada año a nivel mundial.

La OMS también destaca que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir casos graves y limitar la aparición de brotes, especialmente en entornos con gran circulación de niños, como las escuelas.

Evidencia del mundo real en millones de aplicaciones

A diferencia de los ensayos clínicos controlados, la evaluación analizó el desempeño del inmunizante en la práctica cotidiana de los servicios de salud, un escenario que refleja la calidad de la vacunación y el funcionamiento de las campañas públicas.

En total, se administraron más de 1,8 millones de dosis. El monitoreo se realizó mediante el análisis de 1 millón de personas vacunadas e incluyó el registro sistemático de eventos adversos posteriores a la vacunación.

Los resultados mostraron que:

  • la mayoría de las reacciones fue leve y transitoria, como fiebre baja o dolor en el lugar de la aplicación
  • los síntomas sistémicos fueron poco frecuentes
  • ningún evento adverso grave fue atribuido a la vacuna

Estos datos confirman que el inmunizante mantiene un sólido perfil de seguridad incluso a escala poblacional, un factor decisivo para la adopción de programas de inmunización de gran alcance.

Impacto para las campañas de vacunación

La evidencia a gran escala tiene implicaciones directas para gestores, pediatras y responsables de políticas públicas. Las vacunas con un perfil consistente de seguridad y aplicables en campañas de gran magnitud permiten:

  • campañas escolares más ágiles
  • mayor adhesión de las familias
  • rápida ampliación de la cobertura
  • reducción de hospitalizaciones
  • mejor aprovechamiento de los equipos y la infraestructura

En la práctica, esto significa más niños protegidos en menos tiempo y con mayor eficiencia para los sistemas públicos de salud.

Compromiso continuo con la seguridad y el monitoreo

Aunque la vacuna contra la varicela ya ha sido aprobada para su comercialización tras cumplir todas las etapas de desarrollo clínico y evaluación regulatoria, SINOVAC mantiene un seguimiento continuo del desempeño de todas sus vacunas después de su introducción en el mercado.

Este monitoreo posterior a la comercialización, realizado de forma voluntaria, permite analizar la seguridad y la efectividad del inmunizante en condiciones reales y en grandes poblaciones, ampliando la transparencia y la confianza en las decisiones de salud pública.

Al llevar a cabo estudios a gran escala y publicar los resultados en revistas científicas revisadas por especialistas, SINOVAC refuerza su compromiso con la generación continua de evidencia y con la protección colectiva, contribuyendo a la adopción sostenible de la vacunación en los programas de inmunización en toda América Latina.

Acceda al estudio completo.


Referencias

World Health Organization. Varicella vaccines: WHO position paper – November 2025. Weekly Epidemiological Record. 2025;100(47):567–590.
Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/who-wer10047-567-590

Vacunas contra la varicela y la gripe pueden aplicarse el mismo día con seguridad y eficacia en niños, muestra estudio clínico

Investigación con casi 900 niños, acompañados de forma sistemática a lo largo del estudio, demuestra que la coadministración mantiene una respuesta inmunológica adecuada y un perfil de seguridad similar al de la aplicación por separado, reforzando la viabilidad de la estrategia para ampliar la cobertura vacunal.

La posibilidad de aplicar diferentes vacunas en la misma visita al servicio de salud, práctica conocida como coadministración, simplificando el calendario de vacunación, es uno de los caminos más eficaces para aumentar la adhesión de las familias y garantizar una alta cobertura vacunal.

La coadministración reduce barreras logísticas, optimiza recursos y fortalece campañas de inmunización a gran escala.

En un reciente estudio clínico aleatorizado realizado por el Jiangsu Provincial Center for Disease Control and Prevention (CDC de Jiangsu), en China, utilizando vacunas producidas por SINOVAC, se evaluaron la respuesta inmunológica y la seguridad de la vacuna contra la varicela, también conocida como catapora, administrada simultáneamente con la vacuna contra la influenza estacional en niños sanos de 7 a 12 años.

Los resultados indican que la aplicación conjunta mantiene niveles equivalentes de protección para ambas enfermedades y presenta un perfil de seguridad comparable al de la administración por separado, sin aumento de eventos adversos relevantes.

Los datos fueron publicados en una revista científica indexada internacionalmente, contribuyendo a la base de evidencias que orienta decisiones de salud pública.

Por qué la varicela y la gripe siguen siendo un desafío de salud pública

Mundo Corporativo | CBN | SINOVAC en Brasil: Alianzas con laboratorios nacionales

En entrevista con el programa Mundo Corporativo, de CBN, el científico Dimas Covas destacó que la ciencia es un proceso continuo de producción y revisión de evidencias.

Recientemente, en una entrevista con el programa Mundo Corporativo, de CBN, el médico y científico Dimas Covas destacó un punto central para el debate contemporáneo sobre la salud pública: la ciencia debe ser comprendida como un proceso continuo y no como un conjunto de respuestas definitivas.

Al abordar los desafíos enfrentados durante la pandemia y el papel de las instituciones científicas en la toma de decisiones, Covas reforzó que la confianza no se construye únicamente con resultados, sino con método, transparencia y actualización permanente de datos.

La reflexión dialoga directamente con el escenario actual de la inmunización. En un entorno de alta circulación de información y cuestionamientos frecuentes, comprender cómo se generan, evalúan y se transforman las evidencias en decisiones regulatorias es una parte fundamental de la construcción de la confianza pública.

Es en este contexto que se vuelve esencial discutir el camino que conecta la investigación científica, la evaluación técnica independiente, el monitoreo continuo y las políticas de vacunación —y cómo este proceso sostiene decisiones que impactan a millones de personas.

Dimas Covas, Científico Jefe de I+D+i de SINOVAC en Brasil, participó en el programa Mundo Corporativo, de la Radio CBN, en entrevista con Mílton Jung, para hablar sobre la llegada de la farmacéutica a la región y los próximos pasos de la compañía en el país.

Dimas Covas, Científico Jefe de I+D+i de SINOVAC en Brasil, participó en el programa Mundo Corporativo, de la Radio CBN, en entrevista con Mílton Jung, para hablar sobre la llegada de la farmacéutica a la región y los próximos pasos de la compañía en el país.

Vea el programa completo.

Dose de reforço contra a poliomielite pode ser aplicada com outras vacinas sem comprometer segurança ou eficácia, aponta estudo clínico da SINOVAC

Pesquisa de fase 4 com cerca de 900 crianças demonstra que a coadministração da vacina inativada contra o poliovírus mantém resposta imunológica e perfil de segurança semelhantes aos da aplicação isolada.

A sempre positiva ampliação da cobertura vacinal infantil depende não apenas da disponibilidade de imunizantes eficazes, mas também de estratégias que tornem o calendário de vacinação mais simples, acessível e viável para famílias e sistemas de saúde. Nesse contexto, a aplicação de diferentes vacinas no mesmo dia – prática conhecida como coadministração de vacinas – tem ganhado relevância por reduzir atrasos, otimizar recursos e ampliar a adesão às campanhas de imunização.

Um estudo clínico de fase 4 conduzido pela SINOVAC, publicado na revista científica internacional Vaccines em outubro de 2025, avaliou a aplicação da dose de reforço da vacina inativada contra a poliomielite (IPV), administrada isoladamente ou na mesma visita e no mesmo dia em que outras vacinas pediátricas de rotina.

Os resultados indicam que a coadministração mantém níveis equivalentes de proteção imunológica e um perfil de segurança comparável ao da administração separada.

O que é o poliovírus e por que a vacinação é essencial

De acordo com a Organização Mundial da Saúde (OMS), o poliovírus é o agente causador da poliomielite, uma doença viral altamente infecciosa que afeta principalmente crianças menores de 5 anos. A transmissão ocorre de pessoa para pessoa, sobretudo pela via fecal-oral, por meio de água ou alimentos contaminados. O vírus se multiplica no intestino e, em alguns casos, pode invadir o sistema nervoso, provocando paralisia permanente.

A maioria das infecções é assintomática ou apresenta sintomas leves, mas não há tratamento específico. Por isso, a vacinação é a principal estratégia de prevenção e controle.

Desde o lançamento da Iniciativa Global de Erradicação da Pólio, em 1988, os casos de poliovírus caíram mais de 99% no mundo. Dois dos três tipos do vírus já foram erradicados, e a circulação endêmica hoje se restringe a poucos países.

Nas Américas, a vacinação permitiu a certificação de eliminação da doença em 1994, um marco histórico para a saúde pública. No entanto, dez anos depois, em 2024, apenas 83% das crianças receberam a terceira dose da vacina – abaixo dos 95% necessários para prevenir surtos.

Enquanto a doença não for erradicada globalmente, o risco de reintrodução permanece. Isso significa que a proteção não é apenas local, mas coletiva.

Ainda de acordo com a OMS, sem a erradicação definitiva, a poliomielite pode voltar a causar até 200 mil novos casos por ano ao longo de uma década. Por isso, manter altas coberturas vacinais é essencial para evitar retrocessos e proteger coletivamente as crianças.

Como foi conduzido o estudo clínico

A pesquisa envolveu 889 crianças entre 18 e 22 meses de idade, distribuídas aleatoriamente em três grupos:

  • reforço contra poliomielite isoladamente
  • poliomielite + vacina inativada contra hepatite A
  • poliomielite + vacina tríplice viral (sarampo, caxumba e rubéola – SCR)

As vacinas foram aplicadas no mesmo dia, em locais anatômicos distintos, conforme as recomendações técnicas de imunização. Por se tratar de um estudo de fase 4 – etapa realizada após a aprovação regulatória – o objetivo foi avaliar a segurança e o desempenho da vacina em condições reais de uso, refletindo a rotina dos programas de vacinação.

Resultados: produção de anticorpos e segurança preservadas

Os dados mostraram resultados consistentes entre todos os grupos.

Produção de anticorpos (imunogenicidade)

Todas as crianças desenvolveram níveis protetores de anticorpos contra o poliovírus em até 30 dias, independentemente da estratégia de aplicação.

Segurança

Os eventos adversos observados foram, em sua maioria, leves ou moderados, como dor local ou febre baixa, sem registro de reações graves relacionadas à vacinação.

Na prática, isso indica que a dose de reforço contra a poliomielite pode ser administrada junto com outras vacinas sem perda de eficácia ou aumento de risco, facilitando sua incorporação ao calendário infantil.

Por que a coadministração é estratégica para a saúde pública

A possibilidade de aplicar vacinas simultaneamente traz benefícios diretos para os sistemas de saúde:

  • menos visitas aos serviços de vacinação
  • maior adesão das famílias
  • redução de atrasos vacinais
  • otimização de equipes e infraestrutura
  • diminuição de custos operacionais
  • ampliação da cobertura em menos tempo

Em campanhas de grande escala, esses fatores contribuem para proteger mais crianças rapidamente – um aspecto essencial para doenças evitáveis por vacinação como a poliomielite.

O compromisso da SINOVAC com evidência científica

Ao conduzir estudos clínicos pós-licenciamento e publicar os resultados em periódicos publicações científicas avaliadas por especialistas independentes, a SINOVAC reforça seu compromisso com segurança vacinal, monitoramento contínuo e produção de evidências científicas robustas.

A integração entre pesquisa, produção em escala e cooperação com autoridades sanitárias é parte do esforço para fortalecer programas de imunização e ampliar o acesso à prevenção de doenças preveníveis por vacina na América Latina e no mundo.

Acesse o estudo na íntegra.


Referências

A ciência por trás das vacinas

Desenvolvimento de novos imunizantes é um processo rigoroso e demorado, mas é esse rigor que garante a segurança e eficácia necessárias para combater patógenos causadores de doenças

O desenvolvimento de novas vacinas é um processo rigoroso e demorado. Antes de serem liberadas para o mercado consumidor, novas formulações precisam obter a aprovação de órgãos reguladores oficiais, como a agência regulatória de alimentos e medicamentos dos Estados Unidos, a FDA, e a Agência Nacional de Vigilância Sanitária (Anvisa), no Brasil. Para isso, precisam passar por sucessivos e rigorosos testes de qualidade que comprovem sua segurança e eficácia — para se ter uma ideia, um estudo publicado na revista científica Lancet Global Health estimou que todo esse percurso pode levar entre 10 e 15 anos e exigir investimentos que variam entre US$ 1,2 e US$ 8,4 bilhões.

Tudo começa com os experimentos em células in vitro e em modelos animais (in vivo). Essa etapa, conhecida como estudo pré-clínico, é feita em laboratórios com pessoal especializado em manejo e experimentação animal e instalações com alto grau de exigência em biossegurança e bioética. Segundo a FDA, ela também demanda a produção de lotes do imunizante em escala-piloto. O objetivo é avaliar como o composto é metabolizado pelo organismo animal e se é seguro e eficaz para ser aplicado em seres humanos.

Aproximadamente 90% dos compostos avaliados nessa etapa são reprovados e não seguem adiante. Os que conseguem avançar são testados nos chamados ensaios clínicos duplo-cegos de fase 1, em geral com grupos de 20 a 100 pessoas. Segundo informações dos Centros de Controle e Prevenção de Doenças (CDC) dos Estados Unidos, essa etapa serve para determinar os parâmetros de segurança relacionados à eficácia do imunizante e a dosagem da formulação mais indicada para uso em seres humanos. Neles, os voluntários são divididos aleatoriamente em um grupo de controle que recebe uma solução inócua (placebo) e outro em que é testada a candidata a vacina — para garantir a idoneidade do estudo, nem médicos nem participantes sabem quem está recebendo o quê.

Muitas das candidatas aprovadas nos estudos pré-clínicos são descartadas na fase 1 por não apresentarem os efeitos desejados — o que não significa que os dados produzidos sejam descartados. Pelo contrário, muitos são publicados sob a forma de artigos científicos em revistas especializadas, podendo vir a desempenhar um papel crítico no desenvolvimento de novas pesquisas sobre outros imunizantes no futuro.

Foi assim durante o desenvolvimento das vacinas contra o SARS-CoV-2, causador da COVID-19. Em meio à emergência sanitária, cientistas do mundo todo se debruçaram em estudos sobre os mecanismos de ação do vírus causador da Síndrome Respiratória Aguda Grave para avançar em uma estratégia de combate ao novo patógeno. 

“A ciência é construída em cima da ciência”, destaca o imunologista Gustavo Cabral de Miranda, pesquisador do Instituto de Ciências Biomédicas da Universidade de São Paulo (ICB-USP). “Sempre que um problema novo se apresenta aos cientistas, eles se debruçam sobre o que foi produzido no passado para orientar suas investigações”, complementa. É como uma caixa de ferramentas à qual se recorre quando precisamos consertar algo.

As formulações que apresentam bons resultados nos estudos clínicos de fase 1 avançam para os testes clínicos de fase 2, com grupos maiores de 100 a 300 indivíduos. O objetivo agora é verificar a relação entre a eficácia do novo imunizante e seus possíveis efeitos colaterais, e atestar se o produto realmente pode ser útil para a finalidade a que se propõe. Essa etapa pode se prolongar por até dois anos. Apenas um terço das formulações testadas em ensaios clínicos de fase 2 chegam à fase 3, última etapa antes do pedido de registro do produto nas agências regulatórias.

Essa fase pode durar até quatro anos e envolve estudos amplos baseados em um mesmo protocolo para o uso da nova vacina. Contam com a participação de vários centros de pesquisa, que testam o imunizante em grupos de 1 mil a 3 mil pessoas. Trata-se de um trabalho coletivo. Como em uma engrenagem, o conjunto só funciona quando todos os atores envolvidos estão integrados e afinados. Ainda assim, de cada 10 compostos que atingem esse estágio, apenas três são aprovados e liberados para comercialização.

Por causa dos altos custos e da exigência de equipes especializadas, o desenvolvimento de novas vacinas costuma ser um negócio arriscado e demorado mesmo em países desenvolvidos. Normalmente, as empresas farmacêuticas multinacionais são as únicas capazes de viabilizar as três fases de criação de novas vacinas. No Brasil, poucas instituições contam com a infraestrutura necessária para os testes em animais. Isso porque é muito custoso abrir e manter laboratórios desse tipo, e como a demanda por esse serviço no país é baixa, o investimento se torna muito arriscado. Segundo Mirada, a saída muitas vezes é recorrer a centros no exterior, que produzem as doses e as testam em animais, mas a altos custos. 

O país também tem experiência restrita em ensaios clínicos de fase 1 e 2 em pequenos grupos de seres humanos, já que esses testes demandam alto grau de investimento e costumam ser coordenados por grandes empresas farmacêuticas sediadas nos países em que a tecnologia foi desenvolvida. 

Tais limitações não são exclusivas do Brasil. Para contorná-las, a Organização Mundial da Saúde (OMS) conta com um sistema de pré-qualificação de imunizantes,  o qual funciona de forma complementar e suplementar às agências regulatórias internacionais. Nele, a OMS realiza avaliações técnicas de qualidade, segurança e eficácia — por meio da revisão de estudos clínicos e laboratoriais e testes em seus próprios laboratórios ou no de parceiros — para garantir a eficácia e segurança do imunizante. Isso permite acelerar o trâmite de aprovação de novas vacinas para que estas possam ser usadas para apoiar programas de saúde pública de países de baixa e média renda.

Por ser um processo complexo e exigente, apenas alguns laboratórios produtores de vacinas no mundo conseguem obter a pré-qualificação. Uma delas é a biofarmacêutica chinesa Sinovac, cuja vacina contra varicela (catapora) foi pré-qualificada pela OMS em novembro de 2022. Essa foi a primeira vacina chinesa pré-qualificada pela OMS contra varicela e a quarta vacina da Sinovac a receber esse tipo de aprovação da agência internacional. Outras vacinas da empresa que receberam a pré-qualificação foram as voltadas ao combate da COVID-19, à hepatite A e à poliomielite..

As vacinas da Sinovac já foram distribuídas em mais de 80 países. Somente a voltada ao combate da COVID-19 foi aprovada para uso em mais de 60, entre eles o Brasil. «Tivemos resultados rápidos com a vacina graças ao acúmulo de experiência no desenvolvimento de vacinas inativadas nos últimos 20 anos», destacou Yaling Hu, responsável pelas operações de pesquisa e desenvolvimento da farmacêutica chinesa.

«A ciência por trás das vacinas é sólida e elas são uma das intervenções médicas mais seguras e eficazes», diz Miranda, do ICB-USP.  O pesquisador explica que mesmo depois de aprovadas, as vacinas continuam sendo monitoradas pelas agências regulatórias para identificar possíveis efeitos colaterais raros ou de longo prazo não observados nos testes clínicos. «Essa vigilância garante que qualquer problema seja identificado rapidamente e, se necessário, medidas corretivas sejam tomadas.»

Ao se vacinar, uma pessoa não apenas protege a si mesma, mas também contribui para a proteção da sociedade como um todo, especialmente daqueles que não podem ser vacinados por razões médicas, como bebês ou pessoas com sistemas imunológicos comprometidos. «As vacinas ajudaram a erradicar ou controlar várias doenças grave», diz o imunologista, referindo-se à varíola, erradicada em 1980, e à poliomielite, quase erradicada em todo o mundo. No Brasil, campanhas de imunização em massa permitiram ao país erradicar o vírus selvagem da rubéola e da pólio, que provocava cerca de 10 mil casos por ano na década de 1980.

Sinovac tem papel central na produção de vacinas e na saúde pública do Brasil

Instalação de fábrica no país é estratégica para o fornecimento de imunizantes que protegem a população contra doenças infecciosas, uma vez que não será mais necessário importar esses insumos de outros países. Geração de empregos e fortalecimento do setor são outros pontos positivos

Em junho de 2024, o vice-presidente do Brasil e ministro do Desenvolvimento, Indústria, Comércio e Serviços, Geraldo Alckmin, anunciou o investimento de R$ 100 milhões da Sinovac na produção de vacinas e terapias celulares no país. 

Na mesma visita oficial à China, Alckmin também divulgou a parceria da empresa com a Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz) em pesquisa e desenvolvimento de vacinas. “A ciência ajuda o mundo e temos que avançar ainda mais, temos que trabalhar juntos, por isso saúdo a disposição da Sinovac de investir no Brasil”, disse o ministro na ocasião.

Segundo Weining Meng, vice-presidente da Sinovac, durante a pandemia de COVID-19 a empresa percebeu o potencial e a demanda para vacinas na América Latina, particularmente no Brasil, um grande mercado na área da saúde. A região, porém, carece de uma indústria biofarmacêutica robusta, especialmente na produção de vacinas. 

“Nossa estratégia é trazer a produção e desenvolvimento de vacinas para o Brasil, fortalecendo parcerias locais para estabelecer operações de longo prazo. O modelo tem sido bem-sucedido na Turquia e esperamos replicá-lo na América Latina”, afirma Meng.

A empresa tem duas joint-ventures fora da China, o que pode ser replicado no Brasil. Na Turquia, foi realizada uma parceria com uma empresa privada local e a fábrica já está totalmente operacional, com transferência de tecnologia em andamento. Na Colômbia, a joint-venture foi com o município de Bogotá, e a fábrica deve começar a ser construída em 2025. 

A Sinovac distribuiu mais de 3 bilhões de doses de vacina contra a COVID-19 no mundo, cerca de um terço para países em desenvolvimento. No Brasil, a parceria com o Instituto Butantan possibilitou o fornecimento de mais de 125 milhões de doses.

«Nós já contamos com uma produção brasileira, com laboratórios públicos fabricando vacinas no país, mas essa capacidade não é suficiente para atender toda a demanda nacional. Ampliar essa produção seria fundamental, permitindo que o Brasil também se torne um exportador de vacinas, especialmente no contexto latino-americano”, opina a epidemiologista Carla Domingues, doutora em saúde pública e coordenadora do Programa Nacional de Imunizações do Ministério da Saúde entre 2011 e 2019. 

Além da COVID-19, a Sinovac planeja aumentar a disponibilidade de uma variedade de vacinas, visando doenças que afetam tanto o Brasil quanto a região mais ampla da América Latina. O objetivo é que a produção local e as parcerias estratégicas contribuam para o crescimento do setor de biotecnologia do Brasil, promovendo a inovação, a criação de empregos e o desenvolvimento de longo prazo no setor de saúde. 

“Ao estabelecer a produção local, vamos não apenas criar empregos, mas também estimular investimentos em pesquisa e desenvolvimento, estudos clínicos e manufatura. Isso vai beneficiar tanto o setor público quanto o privado”, atesta Meng.

Segundo Domingues, a produção local impacta positivamente a economia, diminuindo a necessidade de importação e fortalecendo a balança comercial. “Com uma infraestrutura biofarmacêutica local, ampliamos o mercado produtor nacional, impulsionamos o PIB e geramos empregos formais. Esse avanço vai além dos benefícios à saúde pública, representando uma expansão do mercado e um impacto social significativo”, diz.

O vice-presidente da Sinovac afirma ainda que o Brasil tem uma grande força de trabalho e excelentes cientistas, o que contribui para que a colaboração com parceiros locais maximize os recursos aplicados, fortalecendo a indústria de vacinas. 

“Estamos comprometidos com produção 100% local, não apenas em envasar algo produzido fora do país. Isso vai aumentar a eficiência da indústria e nos permitir competir com empresas multinacionais”, ressalta o executivo da Sinovac.

A Sinovac já possui três vacinas pré-qualificadas pela Organização Mundial da Saúde (OMS): contra a poliomielite, a hepatite A e a varicela. Essas vacinas, amplamente reconhecidas e utilizadas em diversas regiões, demonstram o compromisso da empresa em garantir soluções imunológicas seguras e eficazes para o Brasil e o mundo, reforçando a confiança pública e a cooperação com órgãos regulatórios internacionais.

Terapias celulares

Além de vacinas, a Sinovac planeja desenvolver novas tecnologias no Brasil, como terapias de células CAR-T. No Brasil, um estudo clínico está sendo realizado para aprovar o uso em larga escala de uma tecnologia desenvolvida no país, a um custo bem inferior aos tratamentos aprovado nos Estados Unidos. 

Por isso, a Sinovac pretende investir em pesquisa e desenvolvimento e estabelecer colaborações no país para a produção dessa e de outras terapias avançadas. Atualmente, 50% dos estudos clínicos para células CAR-T e terapias gênicas são realizados nos Estados Unidos, 40 a 45% na China e muito poucos na Europa e no Japão. Na América Latina, ocorrem menos de 1% desses testes, o que evidencia a oportunidade para o Brasil crescer nesse campo.

“Atualmente, as terapias CAR-T disponíveis no Brasil têm os mesmos preços praticados nos Estados Unidos, o que as torna inacessíveis para a maioria dos brasileiros. Produzindo localmente e investindo em pesquisa e desenvolvimento, podemos tornar essas terapias mais acessíveis, transformando o Brasil em um líder em biotecnologia junto a China e Estados Unidos”, afirma Meng.

Parcerias

A Sinovac já se comprometeu em colaborar com instituições de pesquisa brasileiras, como a Fiocruz, como parte do Centro BRICS de Desenvolvimento de Vacinas. A instituição federal já é uma parceira em pesquisa básica e estudos clínicos, que a empresa considera chave para reforçar a inovação na criação de vacinas e para tornar o Brasil um player auto-suficiente na indústria de vacinas.

“Ter uma produção nacional é essencial, especialmente quando falamos de insumos farmacêuticos ativos aqui no Brasil. Isso reduz nossa dependência do mercado internacional e aumenta a capacidade de resposta rápida a emergências, tanto no país quanto globalmente, o que faz uma grande diferença”, explica Domingues.

“O Brasil é um país membro dos BRICS com tremendo potencial para a inovação em saúde. Por meio de nossa colaboração com a Fiocruz, pretendemos construir uma indústria capaz de enfrentar tanto desafios nacionais quanto globais de saúde”, encerra Meng.