Internacional | 25 de septiembre de 2026

China amplía su papel en el mercado mundial de vacunas con foco en la innovación, la tecnología y la cooperación internacional

Durante la 27.ª Reunión Anual de la DCVMN, en Pekín, directivos de SINOVAC y representantes del Gobierno chino debatieron sobre el acceso, la transferencia de tecnología, el fortalecimiento de las capacidades locales y el futuro de la industria mundial de vacunas

Imagen: cortesía

China entra en una nueva etapa de su participación en el mercado mundial de vacunas. Tras desarrollar una industria capaz de atender las necesidades de inmunización de una población de 1.400 millones de personas y demostrar su capacidad de producción y suministro a gran escala durante la pandemia de COVID-19, el país amplía su presencia internacional con foco en la innovación, la transferencia de tecnología y la cooperación a largo plazo.

Esta perspectiva estuvo presente en diversos debates durante el primer día de la 27.ª Reunión Anual de la Developing Countries Vaccine Manufacturers Network (DCVMN), celebrada en Pekín. El encuentro reúne a fabricantes de vacunas de países en desarrollo, entre ellos algunos de los principales centros de producción de vacunas de estos mercados, y promueve debates sobre producción, innovación, cooperación y acceso a las vacunas.

En la sesión inaugural, el representante del Gobierno chino Shen Hongbing, administrador de la Administración Nacional de Control y Prevención de Enfermedades y viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China, y el Sr. Yin Weidong, director ejecutivo de SINOVAC, abordaron temas como la innovación, la transferencia de tecnología y la ampliación del acceso mundial a las vacunas.

Una industria que amplía su papel mundial

Durante la apertura de la 27.ª Reunión Anual de la DCVMN, el Sr. Yin destacó que décadas de desarrollo han permitido a la industria china construir capacidades que abarcan la investigación y el desarrollo, la fabricación, el aseguramiento de la calidad y el suministro a gran escala.

La pandemia puso a prueba parte de esta infraestructura a escala mundial. Según Yin, los fabricantes chinos, entre ellos SINOVAC, suministraron más de 2.300 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 a más de 120 países y organizaciones internacionales.

Para el directivo, la experiencia también amplió el debate sobre el acceso a las vacunas. «La cuestión ya no es simplemente si habrá vacunas disponibles cuando se produzca un brote, sino si las personas podrán acceder a ellas de forma habitual y fiable a largo plazo», señaló.

En este contexto, Yin señaló dos prioridades para el futuro. La primera es comprender las distintas necesidades de los países y ampliar el acceso no solo a las vacunas, sino también a las tecnologías relacionadas con ellas. La segunda es seguir innovando conforme a elevados estándares mundiales, fortaleciendo la calidad de las vacunas y las capacidades industriales.

También destacó que la transferencia de tecnología, la formación de profesionales y el desarrollo de capacidad productiva regional son esenciales para que los países avancen en la construcción de sus propias infraestructuras de investigación, desarrollo y fabricación, en colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales y socios de la industria.

Acceso y cooperación en la agenda china

La ampliación del acceso también estuvo presente en las palabras de Shen Hongbing, administrador de la Administración Nacional de Control y Prevención de Enfermedades y viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China. Durante la apertura del encuentro, destacó la producción conjunta, la transferencia de tecnología y la formación de profesionales como vías adoptadas por el país para contribuir al fortalecimiento de la capacidad productiva mundial. Según explicó, estas iniciativas también pueden ayudar a superar las limitaciones en la producción de vacunas y promover un acceso más equitativo a ellas.

«Debemos mantener la apertura y la cooperación y trabajar juntos para ampliar el acceso mundial a las vacunas», afirmó Shen Hongbing. También abogó por fortalecer la cooperación regulatoria, las cadenas de producción y suministro, y las capacidades de investigación, producción e inmunización de los países en desarrollo.

Las bases de la capacidad china

En una entrevista realizada durante la apertura del encuentro, el Sr. Meng aportó otra perspectiva sobre este panorama, centrada en las capacidades desarrolladas por la industria china.

China cuenta actualmente con más de 40 empresas de vacunas, con una producción anual superior a 1.000 millones de dosis de vacunas de uso rutinario. Durante la pandemia, la producción superó los 5.000 millones de dosis, y los fabricantes locales suministran más del 95 % de las vacunas utilizadas en el programa nacional de inmunización.

El Sr. Meng destacó también la existencia de una cadena productiva integrada, que abarca el diseño y la construcción de plantas, los equipos, las materias primas y la capacidad de investigación clínica. En el ámbito internacional, describió un modelo que va más allá de la tradicional compraventa de vacunas. Este modelo puede incluir producción local, transferencia de tecnología e investigación clínica, así como relaciones a largo plazo con gobiernos y socios estratégicos.

La próxima etapa de la innovación en vacunas

La innovación estuvo presente en ambas perspectivas expuestas durante el primer día, aunque desde enfoques diferentes.

En la sesión inaugural, el Sr. Yin llamó la atención sobre tecnologías como la inteligencia artificial que, según explicó, podrían abrir nuevas posibilidades para la investigación y el desarrollo, la fabricación, los servicios de inmunización y la comunicación en salud.

Por su parte, el Sr. Meng presentó tendencias que están transformando la industria de las vacunas. Entre ellas figuran las vacunas combinadas, las nuevas vías de administración, los adyuvantes avanzados y el desarrollo de nuevas vacunas, incluidas aquellas destinadas a enfermedades con necesidades médicas aún no cubiertas. También destacó la inversión en investigación básica a largo plazo y la colaboración con universidades y laboratorios nacionales.

Los debates del primer día, que reunieron a representantes de gobiernos, la industria y organizaciones internacionales, apuntan a una industria china que busca convertir la escala y las capacidades desarrolladas en las últimas décadas en una participación más amplia en el ecosistema mundial de vacunas, combinando innovación, producción, ampliación del acceso y cooperación internacional.

«Las enfermedades infecciosas no conocen fronteras y el valor de las vacunas no puede medirse dentro de los límites de un solo país», concluyó el Sr. Yin.

Puedes ver algunas fotos del evento en la galería a continuación:

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